¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!
África- Geseende Kerfees en 'n gelukkige
Alemania- Fröhliche Weihnachten und ein glückliches Neues Jahr!
Asturias- Bones Navidaes & Gayoleru anu nuevu!
Bélgica- Zalige Kertfeest
Brasil- Feliz Natal! Feliz Ano Novo!
Bulgaria- Tchestita Koleda i Shtastliva Nova Godina
Catalunya- Bon Nadal i feliç any nou!
Croacia- Sretan Bozic
Dinamarca- Glædelig Jul og godt nytår
Eslovenia- Srecen Bozic
Egipto- Colo sana wintom tiebeen
English- Merry Christmas o Happy Christmas and a Happy New Year
Esperanto- Gajan Kristnaskon & Bonan Novjaron
Eslovenia- Srecen Bozic
España- Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Estonia- Rõõmsaid Jõulupühi ja Head uut aastat
Francia- Joyeux Noël et Bonne Année!
Galícia- Bon Nadal e Bo Ani Novo
Grecia- Kala Christougenna Ki'eftihismenos O Kenourios Chronos
Hebreo- Mo'adim Lesimkha
Holanda- Hartelijke Kerstroeten
Hungria- Kellemes karácsonyi ünnepeket és Boldog újévet!
Iraq- Idah Saidan Wa Sanah Jadidah
Italia- Buon Natale e Felice Anno Nuovo
Latín- Pax hominibus bonae voluntatis
Nueva Zelandia (Maorí)- Meri Kirihimete
País Vasco- Zorionak eta Urte Berri On!
Polonia- Wesołych Świąt Bożego Narodzenia i szczęśliwego Nowego Roku!
Portugal- Boas Festas e um Feliz Ano Novo
Rumania-- Craciun fericit si un An Nou fericit!
Rusia- Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva i s Novim Godom
Serbia- Hristos se rodi
Somalia- ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican.
Suecia- God Jul och Gott Nytt År
Tahiti- Ia ora i te Noere e ia ora na i te matahiti 'api
Tailandia- Sawadee Pee mai
Turquía- Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun
Ucrania-- Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku!
Valencia- Bon Nadal i feliç any nou
Vietnam- Chung Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien
martes, 15 de diciembre de 2009
Saludos navideños en lenguas distintas...
lunes, 14 de diciembre de 2009
Como hacerte querer...
1. No contradecir por sistema a todos los que hablan con nosotros.
2. Exponer nuestras razones en las discusiones, pero sin tratar de apabullar.
3. Mandar en tono suave, sin gritar.
4. Corregir de modo que se note que te duele hacerlo.
5. Aprender los nombres de las personas con las que trabajas o de las que nos cruzamos por el camino cada día y tratarlas luego por su nombre.
6. Estudiar los gustos ajenos y tratar de complacerlos.
7. Pensar bien de todo el mundo, por principio.
8. Tener la manía de hacer el bien, sobre todo a los que no lo merecen teóricamente.
9. Sonreír. Sonreír a todas horas. Con ganas o sin ellas.
10. Multiplicar el saludo, incluso a los semiconocidos.
11. Visitar a los enfermos, sobre todo si son crónicos.
12. Prestar libros aunque te pierdan algunos. Devolverlos tú.
13. Hacer favores. Y concederlos antes de que terminen de pedírtelos.
14. Olvidar las ofensas. Y sonreír especialmente a los ofensores.
15. Aguantar a los pesados. No poner cara de vinagre al escucharlos.
16. Tratar a los antipáticos. Conversar con los sordos sin ponerte nervioso.
17. Contestar, si te es posible, todos los correos.
18. Entretener a los viejos. No engañarlos como chiquillos, pero subrayar todo lo positivo que encuentres en ellos.
19. Recordar todas las fechas de cumpleaños y santos de los conocidos y amigos.
20. Hacer regalos pequeños, que demuestren el cariño pero no creen obligación de ser correspondidos.
21. Acudir puntualmente a las citas, aunque tengas que esperar tú.
22. Contarle a los demás las cosas buenas que otros han dicho de ellos/as.
23. Dar buenas noticias.
24. Resaltar los éxitos y justificar los fracasos de los demás.
25. Ser cortés con todos.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Imagínate una escalera de 8 escalones, de la cual cada escalón representa una actitud ante la vida:
Escalón 0: Ser abatido y vencido.
Escalón 1: No puedo.
Escalón 2: Podré hacerlo?
Escalón 3: Quiero hacerlo.
Escalón 4: Cómo hacerlo.
Escalón 5: Puedo hacerlo.
Escalón 6: Trataré de hacerlo.
Escalón 7: Lo estoy haciendo.
Escalón 8: LO HICE!!!
EN QUÉ ESCALÓN ESTÁS, HOY?
Verónica A Díaz
"MISS VERY"
Vivir
Es fluir con el vuelo de cada minuto que transcurre.
Es saborear intensamente cada destello del día, amaneciendo con el asombro de un niño y atardeciendo con la sabiduría de un anciano
Es dar la bienvenida vivificante al eterno hoy que nos visita, simiente de un ayer y mañana plenos de un aquí y ahora.
Es saber dar lo mejor, es vibrar de bondad, como la máxima expresión de nuestra capacidad de Ser.
Es gozar la belleza abierta, cubierta y encubierta en todo lo que ocurre.
Es desafiarse a sí mismo en las diversidades nominadas de adversidades.
Es aprehender, crecer, evolucionar y transformarnos en un ser cada vez mayor porque discierne su existir.
Es amar intensamente al acariciar el alma.
Es escuchar en silencio el lenguaje del amor.
Es perdonar sin réplica, es aspirar la presencia del otro, uno mismo.
Es besar con devota pasión a quien amamos, por ser creación de Dios.
Es escuchar al adolescente amando sin juicio sus inquietudes.
Es acompañar con gratitud-alabanza y gozo la magia del anciano.
Es autogestarnos en el seno y vientre de la sabiduría, en solitario, teniéndonos a nosotros mismos.
Es comprender al amigo en la adversidad y, aunque se tenga mil argumentos para contradecirlo o justificarlo, finalmente sólo escucharlo.
Es abrigarnos con la ternura brotada del corazón.
Es tener la capacidad de regocijarnos ante las victorias secretas, triunfos y realizaciones que el aprehender nos lega.
Es vibrar y latir, es amar y gozar, es contemplar y superar, es dar y aceptar, es ser y permanecer.
Es sentir que nuestro hoy es lo único que poseemos para manifestar plenamente nuestro Ser universal.
Es respirar el aroma de nuestro retorno al hogar primigenio, morada sin cercas, estuches ni límites.
Es un también infinito....
lunes, 9 de noviembre de 2009
Es entre Tu y Dios
Da siempre lo mejor
Y lo mejor vendrá ...
A veces las personas son egoístas, ilógicas e insensatas ...
Aún así perdónalas
Si eres amable, las personas pueden acusarte de egoísta e interesado ...
Aún así sé gentil .
Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos verdaderos ...
Aún así Vence .
Si eres honesto y franco, las personas pueden engañarte ...
Aún así sé honesto y franco .
Lo que tardaste años para construir, alguien puede destruirlo de una hora para otra ...
Aún así ... Construye .
Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia...
Aún así ... Sé feliz .
El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana ...
Aún así ... Haz el bien .
Da al mundo lo mejor de tí, aunque eso pueda nunca ser suficiente ...
Aún así ... da lo mejor de ti mismo .
Y recuerda que, al fin de cuentas ...
Es entre Tú y DIOS ...
Nunca fue entre Tú y ellos ...!
Madre Teresa de Calcuta
viernes, 6 de noviembre de 2009
Félix Luna
Escribió numerosísimas obras de historia, ensayo, ficción, periodísticas y musicales.
En 1954 publicó "Yrigoyen" y tres años más tarde recibió su primer premio: otorgado por la Dirección de Cultura de la Nación al mejor cuento costumbrista, "La fusilación".
Un año después apareció "Alvear" y ,en 1962, el ensayo histórico "Diálogos con Frondizi". Entre 1964-1973 fue editorialista en "Clarín", colaborando también en diarios y revistas de Capital y el interior del país.
Entre 1963 y 1976 ejerció la docencia como profesor de Historia de las Instituciones en la Facultad de Derecho de la UBA. Junto a Ariel Ramírez escribió los versos de varias obras musicales, tales como "Navidad nuestra", "Mujeres argentinas" y "Cantata sudamericana".
En 1966 publicó "Los caudillos" y al año siguiente fundó la revista "Todo es Historia". En 1968 publicó "El 45" y en el ï73 "Argentina de Perón a Lanusse".
De 1977 datan "De comicios y entreveros" (historia) y "Conversaciones con José Luis Romero" (ensayo histórico). En el 78 publicó "Ortiz", en 1980 "Conflictos y armonías en la historia argentina" y "Golpes militares y salidas electorales". La década de los ï80 es particularmente prolífica, ya que además de editar libros, incursiona en otros medios como la televisión y la radio."Buenos Aires y el país" (1982). Junto a Miguel Angel Merellano lleva adelante el programa radial "Hilando nuestra historia", que se emitió entre 1977 y 1982 en las radios Continental y Rivadavia.
En 1983 comenzó a emitir por Canal 11 un programa denominado igual que la revista, "Todo es Historia". Un año después pasó a emitirse desde ATC y, en 1987, por Canal 13. En 1984 se publicaron los tres volúmenes de "Perón y su tiempo: la Argentina era una fiesta" y, un año después, "La comunidad organizada". Se emitieron tres programas especiales en miniserie por Canal 11 en 1983, 1984 y 1992.
Felix Luna Dictó "Historia Contemporánea" en la Facultad de Humanidades de la Universidad de
Belgrano (1967-1986) e "Historia Argentina" en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador (1977). Se cuentan también otros libros de historia como "La comunidad organizada" (1985), "El Régimen exhausto" (1986), el citado "Soy Roca" de 1989 y la "Historia integral de los argentinos" (1994-98) en diez tomos. Entre los ensayos históricos se encuentran: "Breve historia de los argentinos" (1993) y su correspondiente traducción al inglés y al portugués tres años después; "Diálogos con la Historia y la Política" (1996), en colaboración con Natalio Botana y "Sarmiento y sus fantasmas" (1997). Ha recibido distinciones de los gobiernos de Francia, Perú y Brasil, además de ser nombrado ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires en 1996.
Ha desempeñado cargos públicos y académicos de relevancia y distinguido con gran cantidad de premios, el último de los cuales le fue entregado en 1994 (Premio "Konex" en el rubro "biografías históricas").
martes, 3 de noviembre de 2009
La Divinidad del Hombre

Llegó la primavera y la Naturaleza empezó a hablar en el murmullo de los regadíos y arroyuelos, y en las sonrisas de las flores; y el , alma del Hombre se sintió feliz y contenta.
Pero, de repente, la Naturaleza se encrespó de furia y arrasó la bella ciudad. Y el hombre olvidó sus risas, sus halagos y su hospitalidad.
En una hora terrible, la fuerza ciega de la Naturaleza destruyó lo que construyeran mil generaciones. La horrenda muerte despedazó y aplastó entre sus garras hombres y bestias.
Las llamas devastadoras abrasaron al hombre con sus propiedades y bienes; una noche lúgubre y aterradora sumió a la belleza de la vida como un sudario de cenizas.
Los elementos desencadenados se enfurecieron y destruyeron al hombre, con sus viviendas y cuanto había salido del trabajo de sus manos.
En medio de este trueno pavoroso de Destrucción que surgía de las entrañas de la Tierra, en medio de esta miseria y de tanta ruina, se erguía la pobre Alma mirando a toda esta desolación desde lejos y meditando con amargura sobre la flaqueza del Hombre y la omnipotencia de Dios. Reflexionaba sobre el enemigo de la Humanidad, que se escondía bajo los estratos de la tierra y entre los átomos del éter. Oyó el alarido de las madres y el llanto de los niños hambrientos y se sintió partícipe de su dolor. Cavilaba sobre lo salvaje de los elementos y la pequeñez del Hombre. Y recordaba cómo ayer, sin ir más lejos, los hijos del Hombre dormían seguros en sus hogares, pero eran fugitivos apátridas que lamentaban la ruina de su ciudad opulenta al divisarla allá a lo lejos, trocada esperanza en desesperación, alegría en tristeza, vida de paz en tribulación de guerra.
Con el corazón destrozado sufría por los que habían quedado atrapados entre las zarpas de hierro del Dolor, de la Amargura y de la Desesperación.
Y mientras el Alma meditaba, padecía y dudaba, erguida, de la justicia de la Ley
Divina que une a todas las fuerzas del mundo, murmuraba al oído del Silencio: Detrás de toda esta creación, está la sabiduría eterna que provoca la cólera y la destrucción, pero que también producirá una belleza imposible, por lo tanto, de predecir.
Porque el fuego, el trueno y la tempestad son para la Tierra lo que el odio, la envidia y la maldad para el corazón humano. Mientras la nación afligida poblaba el firmamento de gemidos y lamentaciones, la Memoria reprodujo en mi mente todos los anuncios, calamidades y tragedias que se han desarrollado sobre el escenario del Tiempo.
Vi al Hombre, a lo largo de la historia, construyendo torres, palacios, ciudades y templos sobre la faz de la Tierra; y vi cómo ésta se revolvía enfurecida contra estas edificaciones y las engolfaba en lo más profundo de su seno.
Vi cómo hombres fuertes erigían castillos inexpugnables y observé cómo embellecían los artistas sus muros con pinturas; después vi abrirse las fauces de la Tierra, desgarrarse sus entrañas y tragar cuanto había modelado la mano hábil y la mente luminosa del genio.
Y comprendí que la Tierra es como una bella mujer que no necesita las joyas labradas por la mano del hombre para adornar su belleza, sino que se siente satisfecha con el lozano verdor de sus campiñas y las doradas arenas de sus playas, y las piedras preciosas de sus montañas.
Pero vi que el hombre se enderezaba en su Divinidad como un gigante sobre la Cólera y la Destrucción, riéndose de la rabia de la Tierra y de la furia de los elementos.
Como un pilar de luz, levantábase el Hombre en medio de las ruinas de Babilonia, Nínive, Palmira y Pompeya, y así, erguido, entonaba el cántico de la inmortalidad.
Que la Tierra arrebate
Lo que es suyo,
Porque yo, el Hombre, no tengo fin.
Khalil Gibran - Extraìdo del libro "La Voz del Maestro
sábado, 31 de octubre de 2009
Dueña de mi destino
Yo no quiero palabras ocultas y irientes.
Yo no quiero fríos besos cada mañana.
Yo no quiero un amor indeciso.
Yo no quiero una soledad como una sombra.
Yo no quiero una luna indomable.
Yo no quiero el viento ardiente sobre las estrellas
Yo no quiero la tempestad de la distancia.
Yo no quiero la identidad que nos separa.
Yo no quiero llorar en el sendero de la ilusión perdida.
Yo no quiero que caija la hora de la venganza.
Yo no quiero que las bestias me griten en el oído.
Yo no quiero las pupilas sedientas.
Yo no quiero oscuros causes donde la sed sigue.
Yo no quiero sumergirme en un nido de vértigo.
Yo no quiero que mi sonrisa deje de extenderse.
Yo no quiero que soples en mi corazón.
Yo no quiero pájaros enjaulados.
Yo no quiero mascaras en las paredes.
Yo no quiero polvorientos sueños.
Yo no quiero de desamparadas pasiones y besos
Yo no quiero que el frió sacuda la razón.
Yo no quiero ser feliz porque sí.
Yo no quiero que falte luz de tu energía.
Yo no quiero el vació de es sin ti mi vida.
Yo no quiero dejar de ser dueña de mi destino.
domingo, 18 de octubre de 2009
Día de la Madre
lunes, 12 de octubre de 2009
Viaje de Cristóbal Colón
sábado, 19 de septiembre de 2009
Llega a Berazategui “EMPRENDER BUENOS AIRES 2009”
Pd:inscribite para poder participar!!
Es entre Tu y Dios
Madre Teresa de Calcuta
lunes, 17 de agosto de 2009
MÁXIMAS DEL GRAL. JOSÉ DE SAN MARTÍN A SU HIJA MERCEDITAS
viernes, 14 de agosto de 2009
Sobre carta de Amor
Carta de Charlotte Bronté
jueves, 30 de julio de 2009
Hay Perlas
lunes, 27 de julio de 2009
Odiarse a si mismo
Autor: José Luis Martín Descalzo
Cada vez me impresiona más el número de muchachos que me encuentro en la vida que se odian a si mismos. No digo que «estén descontentos de sí mismos» (cosa que me parece natural y magnífica), sino muchachos que no se soportan tal y como son, que se rechazan a sí mismos, y lo que es mucho peor, que se odian y se desprecian cruelmente.Los muchachos, ya lo sé, son todos -fuimos todos también- un poco melodramáticos, y cuando se autodefinen como «basura», como «un idiota de mierda» o aseguran que «se dan asco», hay que rebajarles siempre un poquito. Pero hay que aceptar que su sufrimiento es verdadero. Y que pocos hay tan serios como este de que los que no se aceptan a sí mismos.¿De dónde viene este autodesprecio? A veces llega de hechos objetivos, graves, aunque no invencibles, como podría ser el haberse encontrado atrapados por la droga o el descubrir en si tendencias -sexuales menos normales. Otras, el desprecio surge de anécdotas transitorias, pero para ellos tremendas: un fracaso amoroso o un trabajo que tarda en encontrarse. Pero con frecuencia viene también de dolores imaginarios: gente que no se acepta porque es gorda, o porque es fea, o porque hubiera querido añadir un palmo a su estatura, o porque se experimentan cobardes o perezosos.Yo sé, naturalmente, que cada caso es cada caso y que es absurdo generalizar, pero por si a alguien le sirve me gustaría contar algunas cosas.La primera es que nadie es un bicho raro, aunque «todos» en la adolescencia nos hayamos creído que lo éramos. A los diecisiete-veinte años nos nace la personalidad y brotan dentro dos aspiraciones contradictorias: una según la cual quisiéramos ser como los demás y otra que nos empuja a realizar nuestra individualidad. Sólo el paso del tiempo nos ...
lunes, 20 de abril de 2009
Amigo, creo en tu amistad...
Creo en tu mano
extendida siempre...
cada vez que la necesito.
Creo en tu poesía,
que vas de cantar siempre
con la voz del alma transparente.
Creo en tus consejos,
que me ayudan a construir
y reflexionar sobre la vida.
Creo en tu brazo fuerte,
donde descubro la acogida
sincera de tu corazón.
Creo en tu ayuda, incondicional,
siempre desinteresadamente
signo de tu gran generosidad...
Creo en tu mirada,
tan dulce y comprensiva
que seria de mi si no sintiera.
creo en tus palabras sinceras,
verdadero reflejo de lo que
sueñas y quieres en la vida.
Creo en tu alegría,
espejo fiel de un alma
increíblemente pura y llena de luz.
Creo en tu sonrisa,
puerta abierta de un ser
que se entrega a vivir su sueño.
Creo en tu llanto,
herida abierta, revelación
de que compartes alegrías y amarguras...
Amigo creo en tu amistad...
¡¡Siempre Presente!!
miércoles, 15 de abril de 2009
El gran pasaje de Pascua desde el monte Athos
Padre, ¿qué significa la fiesta de Pascua?
Pascua significa en hebreo «pasaje»; para los cristianos esta fiesta simboliza la resurrección de Cristo, que pasa de la existencia a la Vida habiendo vencido a la muerte por la Muerte.
Lo concibo, pero temo no entenderlo bien.
Antes de intentar comprender el insondable misterio de la resurrección, intentemos simplemente penetrar el significado de las palabras en su raíz: Pascua significa «pasaje». Pasaje de la existencia a la vida eterna por el crisol de la muerte. Resurrección significa «enderezarse». El hombre pasa de la horizontal de hombre rastrero, al estado vertical, es decir: de Hombre Nuevo. La Cruz es una llave de vida colocada en la cima del cráneo (Gólgota), es un instrumento de transfiguración que ordena el espacio-tiempo y que se abre, en su corazón, a la eternidad, al infinito. No es un patíbulo con un cadáver clavado.
Cristo significa «ungido de Dios», la unción confiere la dignidad. Es aquél que manifiesta al Padre celeste y realiza el Camino, la Verdad y la Vida.
La Luz es un Fuego vivificante que transmuta la materia opaca e inerte en poder espiritual. Este Fuego penetra, sin disolverse en él, el fuego de Gehena, el cual, por su parte, quema todo lo corruptible; nuestros pensamientos, nuestras emociones, son cuerpos.
Así pues, Pascua simboliza el pasaje de un estado viejo, corruptible, a un estado nuevo incorruptible, el del «cuerpo glorioso». El Hombre es reintegrado, por la Misericordia divina, a su dignidad primordial.
«Decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome cada día su cruz y sígame. Porque quien quisiere salvar su vida, la perderá; pero quien perdiere su vida por amor de mí, la salvará.» (Luc IX 23-24). ¡Si la muerte es un fin, entonces la vida es vana!
Usted sabe que la Pascua cristiana viene precedida de cuarenta días de ayuno riguroso, acompañados de lecturas apropiadas para el gran combate del desierto interior.
¡Si! Comprendo todo lo que usted dice, pero no veo cómo integrarlo en mi vida.
Porque escucha las palabras como un relato histórico y no como un acontecimiento intemporal que debería vivir cada día en su corazón.
¿Cómo?
Tomando conciencia de que vive, cada minuto, el pasaje vertiginoso hacia una nueva vida inspirada, surgida de una muerte transitoria, la expiración. Ponga, por ejemplo, en el aliento, la Presencia Divina. Hay una muerte que da a luz la Vida. La muerte del ego revela el Ser.
¿Significa la muerte del ego la negación del cuerpo? Pregunta Olivier con humor e inquietud.
¡Nada de eso! No hay que negar el cuerpo, sino transfigurarlo. «...que no es nuestra lucha contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires.» (Ef. VI 12).
«¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? (I Cor. III 16)
La renuncia es una superación interior por integración, un alegre soltar presa, no una negación. Este giro se cumple por implosión, pero lo que no está asumido no puede ser transfigurado.
El Padre Ianis calla, luego pone un ejemplo para evitar quedarse en el concepto.
Imaginemos una almendra que un campesino planta en invierno (encarnación de Navidad en el hemisferio norte); tras un cierto período de maduración en las profundidades se produce un acontecimiento increíble: la cáscara dura se desgarra, se pudre en la Tierra-madre para dar nacimiento al tierno germen. Para el jardinero, esta degradación es la señal del proceso de vida. Todo hombre, al venir al mundo, es portador de una chispa de luz divina. Yo soy la Tierra que lo acoge. La disolución del ego, que no es una negación, le permite al alma eclosionar. Aquél que se apoya en ladegradación de su yo, cae en la revuelta, el sufrimiento, el sin sentido, la locura... Pero aquél que contempla, más allá de esta prueba, la evolución de su propio destino, entra en una alegría inefable. No le pedimos al ego que comprenda el misterio de la vida, sino que obedezca a su vocación: la de servir de matriz al Espíritu.
«Mientras nuestro hombre exterior se corrompe, nuestro hombre interior se renueva de día en día». II Cor. IV 16.
Incluso el intelecto está ligado a la materia. La sabiduría infinita de Dios está limitada por la razón. Sólo la inteligencia del Corazón presiente el misterio.
Cuarenta días después de Pascua, la Ascensión, la semilla debe vivir un nuevo pasaje, el de la tierra al cielo. Las raíces horadan la corteza terrestre para elevarse, mediante el tronco, al vacío, la pirámide invertida de las ramas acoge la luz del sol. Diez días después, cincuenta días después de Pascua, Pentecostés, fiesta de las cosechas y de la recolección de los judíos. El árbol da frutos, los apóstoles reciben la luz del Espíritu Santo.
¿Cómo vivir este «pasaje interior»?
¡Usted es el camino! Recorred el mundo a la búsqueda de un método para alcanzar la Verdad, pero no hay técnica para elevarse hacia Dios. El asceta utiliza la humildad, la obediencia y la paciencia para escalar sus propias profundidades hacia las profundidades divinas (I Cor. II 10) animado por la luz del Paráclito; al igual que no hay técnica para volverse un genio, aunque el artista utiliza técnicas para expresar su genio. El arte es ante todo una proyección del espíritu; el artista encarna su inspiración en la materia y la fecunda con su poder. Es el dominio interior, la pureza de la mirada, la precisión del gesto, la autenticidad del corazón... lo que distingue a los creadores de entre ellos. ¡Hagamos de nuestra vida nuestra primera creación!
Dado que no hay método, y que debemos hacer de nuestra vida una obra de arte ¿qué me aconseja usted?
Primero, distinguir la Meta de los medios.
¡La Meta suprema del hombre es Dios! Un Dios vivo, personal, no un ídolo abstracto.
¡El medio, es usted!
No hay nada exterior que añadir en el hombre, todo está ya inscrito en germen el él. La Tradición enseña, a aquellos que tienen fe, el camino interior a llevar a cabo para participar en la propia deificación. La Vía pasa por exigencias: vigilancia, perseverancia, obediencia, fidelidad, alegría, escucha... Utiliza métodos para verificar la autenticidad del discípulo, métodos que provocan replanteamientos transfigurantes. Comprometen siempre nuestra libertad: el ayuno, la vigilia, la ascesis, la plegaria, la alabanza.
¿Cómo hacer?
Un bailarín aprende el baile bailando, no meditando en los libros. El primer movimiento para entrar en la danza es interior, el del deseo. No se puede obligar a nadie a que dé su ser, el arte es un don de sí que corresponde al desbordamiento de la propia naturaleza, una expansión interior que se manifiesta armoniosamente en la obra. El arte no alivia al ego reproduciendo su propia imagen.
Tomando conciencia de sus límites respecto a su deseo, el bailarín le pide a un profesor que lo inicie en el rigor de la técnica, con el fin de integrar y de adquirir la maestría interior. Trabaja diariamente cada gesto descubriendo todas sus debilidades, busca a cada instante volverlo más ligero y poderoso en una armonía justa y purificada. No hay en esta aproximación interior ninguna violencia, ningún masoquismo, el sufrimiento se halla sublimado por el amor al arte. Con este ejemplo he intentado interpretar, en otro lenguaje, las cualidades que preceden a la cuaresma. El bailarín es un sirviente enamorado de su arte, le entrega todo su cuerpo con el fin de que la música, a través de él, se revele en toda su magnificencia. Se eclipsa para que resplandezca mejor la coreografía. Con su obediencia activa, es testimonio de un hálito mayor que su propia naturaleza. Se vuelve la encarnación viva, visible, de la música, que, sin él, permanece invisible.
La Tradición enseña el camino interior que hay que llevar a cabo de la cabeza al corazón, pero ella no dará ningún paso en su lugar. Estudiar la tradición al pie de la letra no significa tener conocimiento sino conocer la doctrina. Negar la teoría es absurdo, pues se rechaza la experiencia de los Padres que han llevado a cabo el camino hacia la deificación, encontrando las mismas pruebas y cuyos ejemplos nos sirven de guía. El camino se vive libremente en el Espíritu, en el maravillarse de lo cotidiano, en la escucha de los Antiguos y en la relación silenciosa con el Dios vivo en nosotros. La Pascua simboliza el renacimiento de todo lo creado en «cuerpo glorioso», de Hombre restaurado en su unidad ontológica, en su ser en Dios.
Si solamente
viernes, 3 de abril de 2009
FELICES PASCUAS
miércoles, 1 de abril de 2009
LA RAIZ DEL ROSAL
-Vecina raíz, nunca vieron mis ojos nada tan feo como tú. Cualquiera diría que un mono plantó su cola en la tierra y se fue, dejándola.
Parece que quisiste ser una lombriz, pero no alcanzaste su movimiento en curvas graciosas y sólo has aprendido a beberme mi leche azul. Cuando paso tocándote, me la reduces a la mitad. Feísima, dime, ¿qué haces con ella?
Y la raíz, humilde, respondió:
-Verdad, hermano hilo de agua, que aparezco ingrata a tus ojos. El contacto largo con la tierra me ha hecho parda, y la labor excesiva me ha deformado, como deforma los brazos al obrero. También yo soy una obrera, trabajo para la bella prolongación de mi cuerpo que mira al sol. Es a ella a quien envío la leche azul que te bebo: para mantenerla fresca cuando tú te apartas, voy a buscar los jugos vitales lejos. Hermano hilo de agua, sacarás cualquier día tus plantas al sol. Busca, entonces, la criatura de belleza que soy bajo la luz.
El hijo de agua, incrédulo pero prudente, calló, resignado a la espera. Cuando su cuerpo palpitante, ya más crecido, salió a la luz, su primer cuidado fue buscar aquella prolongación de la que la raíz hablara.
Y ¡oh Dios! Lo que sus ojos vieron. Primavera reinaba espléndida, y en el sitio mismo en que la raíz se hundía, una forma rosada, graciosa, engalanaba la tierra.
Se fatigaban las ramas con una carga de cabecitas rosadas, que hacían el aire aromoso y lleno de secreto encanto.
Y el arroyo se fue, meditando por la pradera en flor:
¡Oh, Dios! ¡Cómo lo que abajo era hilacha áspera y parda, se torna arriba seda rosada! ¡Cómo hay fealdades que son prolongaciones de belleza!...
Gabriela Mistral
Callar es amar
lunes, 30 de marzo de 2009
Gimnasio del alma
PRACTICA EL AGRADECIMIENTO.
Juana Azurduy
jueves, 26 de marzo de 2009
FRANCISCO Y EL LOBO
Cómo Francisco amansó, por virtud divina,un lobo ferocísimo
Extraìdo del libro Florecillas de San Francisco, Cap XII
En el tiempo en que Francisco de Asis moraba en la ciudad de Gubbio, apareció en la comarca un grandísimo lobo, terrible y feroz, que no sólo devoraba los animales, sino también a los hombres; hasta el punto de que tenía aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos iban armados cuando salían de la ciudad, como si fueran a la guerra; y aun así, quien topaba con él estando solo no podía defenderse. Era tal el terror, que nadie se aventuraba a salir de la ciudad.
San Francisco, movido a compasión de la gente del pueblo, quiso salir a enfrentarse con el lobo, desatendiendo los consejos de los habitantes, que querían a todo trance disuadirle. Y, haciendo la señal de la cruz, salió fuera del pueblo con sus compañeros, puesta en Dios toda su confianza. Como los compañeros vacilaran en seguir adelante, Francisco se encaminó resueltamente hacia el lugar donde estaba el lobo. Cuando he aquí que, a la vista de muchos de los habitantes, que habían seguido en gran número para ver este milagro, el lobo avanzó al encuentro de San Francisco con la boca abierta; acercándose a él, Francisco le hizo la señal de la cruz, lo llamó a sí y le dijo:
-- ¡Ven aquí, hermano lobo! Yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie.
¡Cosa admirable! El terrible lobo cerró la boca, dejó de correr y, obedeciendo la orden, se acercó mansamente, como un cordero, y se echó a los pies de San Francisco. Entonces éste le habló en estos términos:
-- Hermano lobo, tú estás haciendo daño en esta comarca, has causado grandísimos males, maltratando y matando las criaturas de Dios sin su permiso; y no te has contentado con matar y devorar las bestias, sino que has tenido el atrevimiento de dar muerte y causar daño a los hombres, hechos a imagen de Dios. Por todo ello has merecido la horca como ladrón y homicida malvado. Toda la gente grita y murmura contra ti y toda la ciudad es enemiga tuya. Pero yo quiero, hermano lobo, hacer las paces entre tu y ellos, de manera que tú no les ofendas en adelante, y ellos te perdonen toda ofensa pasada, y dejen de perseguirte hombres y perros.
Ante estas palabras, el lobo, con el movimiento del cuerpo, de la cola y de las orejas y bajando la cabeza, manifestaba aceptar y querer cumplir lo que decía Francisco.
-- Hermano lobo, puesto que estás de acuerdo en sellar y mantener esta paz, yo te prometo hacer que la gente de la ciudad te proporcione continuamente lo que necesitas mientras vivas, de modo que no pases ya hambre; porque sé muy bien que por hambre has hecho el mal que has hecho. Pero, una vez que yo te haya conseguido este favor, quiero, hermano lobo, que tú me prometas que no harás daño ya a ningún hombre del mundo y a ningún animal. ¿Me lo prometes?
El lobo, inclinando la cabeza, dio a entender claramente que lo prometía. San Francisco le dijo:
-- Hermano lobo, quiero que me des fe de esta promesa, para que yo pueda fiarme de ti plenamente.
Tendióle Francisco la mano para recibir la fe, y el lobo levantó la pata delantera y la puso mansamente sobre la mano de San Francisco, dándole la señal de fe que le pedía.
-- Hermano lobo, te mando, en nombre de Jesucristo, que vengas ahora conmigo sin temor alguno; vamos a concluir esta paz en el nombre de Dios.
El lobo, obediente, marchó con él como manso cordero, en medio del asombro de los habitantes. Corrió rápidamente la noticia por toda la ciudad; y todos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, fueron acudiendo a la plaza para ver el lobo con San Francisco. Cuando todo el pueblo se hubo reunido, San Francisco se levantó y les predicó, diciéndoles, entre otras cosas, cómo Dios permite tales calamidades por causa de los pecados; y que es mucho más de temer el fuego del infierno, que ha de durar eternamente para los condenados, que no la ferocidad de un lobo, que sólo puede matar el cuerpo; y si la boca de un pequeño animal infunde tanto miedo y terror a tanta gente, cuánto más de temer no será la boca del infierno. «Volveos, pues, a Dios, carísimos."
Terminado el sermón, dijo San Francisco:
-- Escuchad, hermanos míos: el hermano lobo, que está aquí ante vosotros, me ha prometido y dado su fe de hacer paces con vosotros y de no dañaros en adelante en cosa alguna si vosotros os comprometéis a darle cada día lo que necesita. Yo salgo fiador por él de que cumplirá fielmente por su parte el acuerdo de paz.
Entonces, todo el pueblo, a una voz, prometió alimentarlo continuamente. Y Francisco dijo al lobo delante de todos:
-- Y tú, hermano lobo, ¿me prometes cumplir para con ellos el acuerdo de paz, es decir, que no harás daño ni a los hombres, ni a los animales, ni a criatura alguna?
El lobo se arrodilló y bajó la cabeza, manifestando con gestos mansos del cuerpo, de la cola y de las orejas, en la forma que podía, su voluntad de cumplir todas las condiciones del acuerdo.
-- Hermano lobo, quiero que así como me has dado fe de esta promesa fuera de las puertas de la ciudad, vuelvas ahora a darme fe delante de todo el pueblo de que yo no quedaré engañado en la palabra que he dado en nombre tuyo.
Entonces, el lobo, alzando la pata derecha, la puso en la mano de Francisco. Este acto y los otros que se han referido produjeron tanta admiración y alegría en todo el pueblo, así por a devoción del Santo como por la novedad del milagro y por la paz con el lobo, que todos comenzaron a clamar al cielo, alabando y bendiciendo a Dios por haberles enviado a San Francisco, el cual, por sus méritos, los había librado de la boca de la bestia feroz.
El lobo siguió viviendo dos años en Gubbio; entraba mansamente en las casas de puerta en puerta, sin causar mal a nadie y sin recibirlo de ninguno. La gente lo alimentaba cortésmente, y, aunque iba así por la ciudad y por las casas, nunca le ladraban los perros. Por fin, al cabo de dos años, el hermano lobo murió de viejo; los habitantes lo sintieron mucho, ya que, al verlo andar tan manso por la ciudad, les traía a la memoria la virtud y la santidad del pobre de Asis.
lunes, 23 de marzo de 2009
Porotos sorpresa...
21 de marzo, Día Mundial de la Poesía
Diversa y movediza, la poesía lleva en sí la imagen del presente. Nunca se petrifica: es un ámbito en el que la relación con el mundo y con el sentido, con la cultura y con el lenguaje, se formulan una y otra vez con nuevas palabras. Cada año, el Día Mundial de la Poesía abre un espacio de diálogo y reflexión para afrontar una situación de marginalidad con la que intentan luchar múltiples manifestaciones, ferias y fiestas de la poesía.
Así empieza su mensaje el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, con motivo del Día Mundial de la Poesía 2007. El Día Internacional de la Poesía fue proclamado por la Conferencia General de la UNESCO y se celebró por primera vez el 21 de marzo de 2000. Hoy se cumple el séptimo aniversario de esta efeméride cuya finalidad es fomentar el apoyo a los poetas jóvenes, volver al encantamiento de la oralidad, reestablecer el diálogo entre la poesía y las demás artes y recordar que la convivencia y el diálogo entre las siversas culturas están en la base de las poesías del mundo.
Por ello desde la UNESCO se quiere que la poesía aproveche la instancia de tocar temas de actualidad como la paz, la no violencia y la tolerancia, y se posicione en los medios de comunicación, con el fin de que el arte poético no sea considerado un arte caído en desuso, sino como una herramienta que permite a la sociedad reencontrar y afirmar su identidad.
Entre los distintos actos organizados en la Sede de la UNESCO para celebrar esta efeméride, cabe destacar la velada dedicada al poeta palestino Mahmud Darwich, premiado en la edición 2007 del Festival Internacional Veladas poéticas de Struga. Esta figura señera de la poesía mundial contemporánea viene a unirse al selecto círculo de galardonados con la “Corona de Oro” de estas Veladas poéticas, entre los que figuran poetas tan destacados como Rafael Alberti (España), Yehuda Amichai (Israel), W.H. Auden (Reino Unido–Estados Unidos), Pablo Neruda (Chile), Makoto Ooka (Japón), Leopoldo Sedar Senghor (Senegal)…