Cuentan que había una vez un señor que padecía lo peor que le puede pasar a un ser humano :
su hijo había muerto... Desde la muerte y durante años no podía dormir...
lloraba y lloraba , hasta que amanecía.
Un día , cuenta el cuento, se le apareció
- basta ya.
Es que no puedo soportar la idea de no verlo nunca más...
El ángel le dice:
¿ lo quiéres ver ?
Entonces lo agarra de la mano y lo sube al cielo.
Ahora lo vás a ver, quédate acá.
Por una acera enorme empiezan a pasar un montón de chicos, vestidos como angelitos,
con alitas blancas y una vela encendida , entre las manos,
como uno se imagina el cielo con los angelitos.
El hombre dice;
¿quiénes son ?
Y el ángel responde:
éstos son los chicos que han muerto en éstos años
y todos los días hacen éste paseo con nosotros,
porque son puros...
-¿ Mi hijo estará entre ellos ?-
- Si, ahora lo vas a ver.
Y pasan cientos y cientos de niños...
¡ Ahí viene, avisa el ángel!
Y el hombre lo vé radiante como lo recordaba.
Pero hay algo que lo conmueve:
de todos los niños, es él el único que tiene la vela apagada
y él siente una enorme pena y una terrible congoja por su hijo.
En ese momento su hijo lo vé, viene corriendo y se abraza con él.
Él lo abraza con fuerza y dice:
- Hijo- ¿ por qué tu vela no tiene luz?, ¿no encienden tu vela como a los demás ?
-Sí claro papá , todas las mañanas encienden mi vela, igual que la de todos, pero...
¿sábes que pasa?
cada noche tus lágrimas...
apagan la mía….
miércoles, 20 de enero de 2010
El angel
Etiquetas:
Cuento para meditar
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