sábado, 21 de junio de 2008

La luna más grande


Estos días hemos tenido una luna espléndida, ya me había fijado, pero es que la imagen que muestra la fotografía, tomada el miércoles, destaca por su belleza y muestra al satélite en todo su esplendor…
La fotografía está tomada en Cabo Sunión, en Grecia, y corresponde a la luna llena más cercana al solsticio, que es hoy. El astrónomo Anthony Ayiomamitis pudo inmortalizar esta impresionante imagen de la luna que salió cerca del plano de la eclíptica opuesto al Sol, próxima a su punto más austral del año.
Pero, más allá de la anécdota astronómica, me quedo con el brillo de la luna eclipsando el histórico Templo de Poseidón, de 2400 años de antigüedad. Y pensar que cuando lo construyeran la luna ya llevaba otros miles de años bañando con su luz el Cabo…
Cuando la luna está saliendo por el horizonte, la podemos ver más grande que cuando va subiendo. Este efecto visual es conocido como “ilusión lunar”, que es lo que se aprecia en la imagen.









Fuente:http://www.diariodelviajero.com/

viernes, 20 de junio de 2008

Entrevista imaginaria a Manuel Belgrano



Este reportaje obviamente no es real, pero las ideas son auténticas. Esta entrevista se confeccionó considerado expresiones de Belgrano, tomadas de diferentes documentos y de su vida.


¿Qué sintió ante la llegada de los invasores ingleses?

Confieso que me sentí indignado. Era muy doloroso ver a mi patria cayendo bajo otra dominación.


¿Es verdad que el 24 de mayo de 1810 usted amenazó al virrey Cisneros con echarlo?

Juré que si a las 3 de la tarde del día siguiente el virrey Cisneros no había sido derrocado, yo mismo, a fe de caballero, lo derribaría con mis armas.¿Qué relación ha tenido con los demás miembros de la Junta? Yo creo que ellos recelaban de mi generosidad, de mi fervor... Como siempre pasa en las comunidades integradas por hombres, hay distintas ideas, distintos enfoques, muchos equivocados, algunos porque defienden intereses espurios, otros acertados... Yo me considero un hombre limpio; nunca me presté a nada. Tengo la impresión de que en algún momento algo en mí empezó a molestar y creo que por eso me mandaron al interior al frente de las tropas.


¿Qué figura podría decir que respeta o admira?

Entre 1812 y 1813 traduje la despedida de George Washington al pueblo de los Estados Unidos porque siempre he sentido una gran admiración por su sentido democrático. Me impactó enterarme de que él mismo acosejara a su pueblo evitar la reelección mientras él no aceptó la suya propia porque, según sus palabras, debían venir otras personas a completar su obra. Sin duda, es el gran demócrata de América del Norte.


¿Cómo logró ser un buen militar si ésa no era su carrera?

Después de haber participado en las milicias contra los invasores ingleses, recurrí a un maestro para que me diera algunas lecciones de manejo de armas. De hecho, esto me sirvió y mucho en el Paraguay en el Alto Perú. De todos modos, siempre privilegié la difusión de las ideas de manera política. Ir a las armas siempre ha sido para mí el último recurso a considerar.


Sin embargo, dicen que usted es muy riguroso con sus jefes y oficiales subalternos... Yo conozco bien a nuestros paisanos y sin esta exigencia, que me repugna, no se podría hacer de ellos buenos soldados. Las masas están muy atrasadas en nuestro país.


¿En qué proyectos siente que ha podido plasmar sus ideas?

Siempre me sentí conmovido por la situación de desamparo que vive la mujer hoy en día. Por eso puse empeño en crear escuelas profesionales para que pueda ganarse la vida de manera honesta y enseñar a sus hijos sus derechos y obligaciones porque ellos van a ser los ciudadanos del futuro.


¿Qué otras escuelas fundó?

Cuando fui designado secretario perpetuo del Consulado en 1794, se me dio la facultad de intervenir en todos los aspectos culturales. Eso me otorgó impulso para fundar la Escuela de Náutica, porque los extranjeros se llevan la mayor parte de las utilidades con el flete. También pude erigir las escuelas de Bellas Artes, la de ingenieros, la de matemáticos y la de agricultura.


¿Qué piensa de los caudillos que proponen un sistema de gobierno federalista?

No tenemos ni virtudes suficientes ni la educación necesaria como para ser una República. Lo que nos conviene es una monarquía moderada.

















Manuel Belgrano


Si bien los textos escolares lo recuerdan como el Creador de la Bandera nacional y uno de los más importantes jefes del Ejército revolucionario, a Manuel Belgrano le cabe también una fundamental tarea en el establecimiento de las primeras instituciones educativas y culturales del país.

Nacido en el seno de una acomodada familia porteña, la del comerciante italiano Domingo Belgrano y Pérez (o Peri) y la criolla María Josefa González Casero, Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano se educó en el Real Colegio de San Carlos con la mejor formación que podía encontrarse en la colonia en el último cuarto del siglo XVIII, aprendiendo junto con las primeras letras "la gramática latina, filosofía y algo de teología".

Partió luego a España, a estudiar leyes en Salamanca, Valladolid y Madrid, para recibirse de abogado, finalmente, en la cancillería de Valladolid.

Por esa época, se perfila ya como un intelectual más preocupado en los asuntos económicos que en el estudio de las leyes. En su Autobiografía, dirá: "Confieso que mi aplicación no la contraje tanto a la carrera que había ido a emprender, como en el estudio de los idiomas vivos, de la economía política y al derecho público".
Estando él en España, ocurre la Revolución Francesa y el joven argentino se ve envuelto por las ideas iluministas que se desprenden de la gesta francesa: "Se apoderaron de mí las ideas de libertad, igualdad, seguridad, propiedad, y sólo veía tiranos en los que se oponían a que el hombre, fuese donde fuese, no disfrutase de unos derechos que Dios y la naturaleza le había concedido, y aun las mismas sociedades habían acordado en su establecimiento directa o indirectamente."

En 1793 fue designado Secretario perpetuo del Consulado de Buenos Aires, un organismo con funciones económicas y técnicas, relativas al comercio y la producción. En este rol, Belgrano desarrollará una ardua actividad en la promoción de la industria colonial, de la mejora de la producción agrícola y ganadera, y de las formas de comercio.

Pero también se encuentra Belgrano en Buenos Aires con la más profunda desorganización en todas las materias que interesaban a su función, algo que lo perturbará seriamente: "Mi ánimo se abatió –dirá- y conocí que nada se haría a favor de las provincias por unos hombres que por sus intereses particulares posponían el del común."

Orienta entonces su prédica a dotar al Virreinato de instituciones educativas (propone la creación de una escuela de matemáticas, y otras de diseño y de comercio), pero chocará con la desidia de las autoridades virreinales. No obstante, por su iniciativa nace en 1799 la Escuela de Geometría, Arquitectura, Perspectiva y Dibujo, que se fusionará poco después con la recién creada Escuela de Náutica. En el Reglamento, que redacta, Belgrano le da derechos igualitarios de educación a los indios (tanto como a criollos y españoles) y ordena cuatro vacantes para huérfanos, mostrando así las altas consideraciones sociales que se gestaron en Europa.

En un discurso de 1802, Belgrano presentará sus ideas acerca de lo que esperaba de la altas consideraciones sociales que se gestaron en Europa. En un discurso de 1802, Belgrano presentará sus ideas acerca de lo que esperaba de la Escuela: "...sabéis que de aquí van a salir individuos útiles a todo el Estado y en particular a estas provincias; sabéis que ya tenéis de quién echar mano para que conduzcan vuestros buques; sabéis que con los principios que en ella se enseña tendréis militares excelentes; y sabéis también que hallaréis jóvenes que con los principios que en ella adquieren, como acostumbrados al cálculo y a la meditación, serán excelentes profesores en todas las ciencias y artes a que se apliquen, porque llevando en su mano la llave maestra de todas las ciencias y artes, las matemática, presentarán al universo, desde el uno hasta el otro polo, el cuño inmortal de vuestro celo patrio."

Publica también la obra Principios de la ciencia económica-política, y se encarga de difundir en Buenos Aires los trabajos acerca del liberalismo económico de Adam Smith. Además se dedica con mucha atención al periodismo colaborando con el Telégrafo Mercantil (entre 1801 y 1802).

En 1806 se producen las primeras invasiones inglesas. El acontecimiento despertó todo el celo patriótico del joven abogado, quién encontró en la tarea de promover la independencia su más alto cometido.

Sin haber vestido nunca un uniforme, ni haber recibido instrucción, se hizo militar. Para sus lamentos, porque halló ejércitos acobardados, sin orden ni disciplina, mal armados y peor acostumbrados. Y entre los intelectuales criollos, encontró malos patriotas, que no sabían si subordinar el país al rey de España (entonces ocupada por Napoleón) o al de Inglaterra.


Sin embargo, los sucesos europeos alentaron la revolución y Belgrano protagonizará el movimiento independentista. Más tarde, recordará los sucesos de mayo de 1810 con estas palabras: "Se vencieron al fin todas las dificultades, que más presentaban el estado de mis paisanos que otra cosa, y aunque no siguió la cosa por el rumbo que me había propuesto, apareció una junta, de la que yo era vocal, sin saber cómo ni por dónde, en que no tuve poco sentimiento."

De inmediato, se lo convoca para dirigir una campaña militar al Paraguay, a fin de propagar la revolución. Y a pesar de su escasa experiencia militar, se las arregla para instituir la subordinación y el orden en las tropas, haciendo del respeto por la población civil la máxima premisa de la expedición.

Ya todos reconocen en él las virtudes comunes a muchos patriotas, como la honestidad, la probidad y la austeridad, combinadas con una particular moderación, que para muchos era signo de debilidad de carácter. Por más, su voz, marcadamente aflautada, y su poca firmeza en los ademanes y gestos, lo hicieron aparecer como impropio de la milicia. Estas percepciones ayudaran, por ejemplo, a que sea reemplazado del mando del Ejército del Norte, que debió a entregar a San Martín en 1814, luego de los desastres de Vilcapugio y Ayohuma. Para entonces, con una suerte desigual, Belgrano había comandado el ejército durante un año, demostrando su vocación patriótica de la manera más cruda, y grandes cualidades como jefe.

Ya había sucedido también el episodio de creación de la Bandera nacional, jurada por primera vez a orillas del río Paraná, en Rosario, en febrero de 1812.

A comienzos de 1815, Belgrano abandona completamente sus funciones militares y es enviado a Europa, junto a Rivadavia y Sarratea, en funciones diplomáticas. Conoce allí al célebre naturalista Amado Bonpland, y lo convence de venir a América, a estudiar la naturaleza y el paisaje de estas regiones.

También se destacará como diplomático, desarrollando una importante labor propagandística, cuya finalidad es que la revolución sea reconocida en el Viejo Continente.

Regresa al país en julio de 1816 y viaja a Tucumán para participar de los sucesos independentistas, donde tiene un alto protagonismo. Tres días antes de la declaración de la Independencia (9 de julio de 1816), declama ante los congresistas e insta a declarar cuanto antes la independencia. Propone una idea que contaba con el apoyo de San Martín: la consagración de una monarquía: "Ya nuestros padres del congreso han resuelto revivir y reivindicar la sangre de nuestros Incas para que nos gobierne. Yo, yo mismo he oído a los padres de nuestra patria reunidos, hablar y resolver rebosando de alegría, que pondrían de nuestro rey a los hijos de nuestros Incas." No obstante, la propuesta monárquica de Belgrano no prospera, dado que habían corrido rumores de que incluía la cesión de la corona a la casa de Portugal.

Más tarde, Belgrano seguirá desarrollando una ardua actividad político-diplomática: por ejemplo, será el encargado de firmar el Pacto de San Lorenzo con Estanislao López que, en 1919, pondrá fin a las disputas entre Buenos Aires y el litoral. Además, volverá a encabezar el Ejército del Norte, en el cual, gracias a la fama que gozaba entonces como jefe y patriota, será vivamente admirado por la tropa.

Aquejado por una grave enfermedad (hidropesía) que lo minó durante más de cuatro años, y todavía en su plenitud, el prócer murió en Buenos Aires el 20 de junio de 1820, empobrecido y lejos de su familia (si bien no se casó, de sus amores con una joven tucumana nació su única hija, Manuela Mónica, que fuera enviada por su pedido a Buenos Aires, para instruirse y establecerse). Culminaba así una vida dedicada a la libertad de la Patria y a su crecimiento cultural y económico.

En este sentido, se destaca de Belgrano que fue el promotor de la enseñanza obligatoria que el virrey Cisneros decretó en 1810. Se destaca también su labor como periodista (después de su actuación en el Telégrafo Mercantil, creó el Correo de Comercio, que se publicó entre 1810 y 1811, y en el cual se promovió la mejora de la producción, la industria y el comercio); y como fundador de la Escuela de Matemáticas (en 1810, costeada por el Consulado), y de la Academia de Matemáticas del Tucumán, que en 1812 instauró para la educación de los cadetes del ejército.

















Fuente:http://www.portalplanetasedna.com.ar

jueves, 19 de junio de 2008

"Les pido que liberen las rutas en nombre de la Constitución"



La presidente Cristina Kirchner criticó hoy con dureza a los cuatro representantes del campo que encabezaron las protestas agrarias y cuestionaron la implementación de las retenciones móviles y los acusó de ser responsables del intento de violación de la Constitución. "Les pido en nombre de la democracia, de la Constitución y de las leyes que liberen las rutas", exigió la mandataria ante la multitud que se acercó desde diferentes puntos del conurbano a la Plaza de Mayo.





La jefe de Gobierno recordó que luego de tomar la decisión que desató la polémica, "veía que en un sector de la sociedad un grupo de corporación de cuatro personas a las que nadie votó, a las que nadie eligió se reunían y deliberaban y decidían y comunicaban al resto de los argentinos quién podía y quién no andar por las rutas me dí cuenta que la situación era diferente". Cristina Kirchner, quien señaló en dos oportunidades que la Plaza de Mayo "era de todos los argentinos", convocó a renovar "las políticas agropecuarias para producir más, pero también para que los argentinos sigan comiendo bien".




En una crítica directa a los cacerolazos que fueron los protagonistas de las últimas jornadas del país, la Presidente pidió solucionar "democráticamente las diferencias". "Con tanto golpe de estado que hemos tenido, creemos que todo se arregla con bocinazos y cacerolazos", manifestó.
"A los que crean que pueden hacerlo mejor que nosotros, los invitamos que se constituyan como partido político y en las próximas elecciones se presenten. Así se construye calidad institucional, democracia. Así se defiende la constitución y así se hace honor a la bandera", dijo la Presidente casi al finalizar el discurso que brindó por cadena nacional.



El acuerdo del BicentenarioLa presidente Cristina Kirchner convocó hoy "a todos los argentinos a que discutamos, en este acuerdo del bicentenario, cómo podemos mejorar las políticas agropecuarias para producir más pero que los argentinos sigan comiendo bien".



"Sueño con un bicentenario distinto a lo que fue el centenario donde este país era el principal productor de carne y trigo y sin embargo se morían de hambre y los obreros eran apaleados y fusilados", dijo la Presidenta al hablar en el acto multitudinario de apoyo al gobierno realizado en Plaza de Mayo.



Cristina Kirchner afirmó que las políticas agropecuarias deben garantizar la mesa de los argentinos. "Tenemos que saber y decidir cómo queremos vivir", agregó."Sueño con un bicentenario diferente, con industrias, agregando valor a sus productos, con un campo produzca materia prima y le agregue valor aquí en nuestro país para dar más trabajo", aseguró. "Esos son mis sueños. Pero los sueños necesitan decisiones y coraje necesario para tomarlas", afirmó la mandataria.

Dios se despierta a sí mismo en mí



Me confesaba un joven cierta vez:
–Siempre estoy preso de la melancolía. Cuando creo vencer a este ego, se levanta de nuevo y reconstruye su cuerpo infernal con las negras cenizas de sus despojos anteriores. Apenas me doy cuenta, y ya lo veo nuevamente erguido ante mí, presentándome batalla. Estoy en lucha con él, y jamás logro vencerlo definitivamente. ¡Cuán difícil es abandonar la ilusión del mundo, cuán arduo el camino hacia Dios, y qué dificultoso lograr la purificación interior, la liberación de tantos males!
Cuando se alejó quedé pensativa, creo que triste. Triste porque el peso de su dolor estaba ahora también en mí. Me dije:
–¿Realmente debemos hacer de la vida un constante campo de batalla? En una guerra los soldados llevan sus bayonetas y ametralladoras. Viven en estado de zozobra, y no tienen ni un minuto de paz. Temen morir a cada instante. Si la guerra dura mucho, estarán así hasta que un proyectil o una esquirla, o lo que fuese, le cierre para siempre los ojos.
Me pareció entonces que el camino de la espiritualidad humana no se halla comprendido por nosotros. Creemos que la guerra es contra el ego, pero no debe ser así. ¿Por qué tengo que luchar continuamente contra un camión de residuos? Cada vez que pasa por la puerta de mi alma, ¿debo gimotear identificada con su cargado volquete? No. Se que en ese vehículo van los desperdicios, pero yo no voy en él. ¿Qué me hace imaginar que abrazada al plástico negro de esos restos que acabo de sacar de mi hogar, tengo que ir yo también a guarecerme en el interior del volquete? Tenemos ideas muy extrañas y asombrosamente pueriles sobre el sendero espiritual. ¿Tengo que buscarlo a Dios como si fuera un objeto perdido? Sabemos muy bien que esta pregunta se la han hecho miles de filósofos. Pocos encontraron la solución, y esto, porque al hombre le agrada profundamente el sufrimiento. Repito, aunque nos parezca un absurdo, al hombre le agrada sufrir, y carga con un innato complejo de culpa. Él es la causa de cuanto deterioro moral existe en el universo. Y por ello, difícilmente encontremos a un hombre feliz, y es porque el hombre feliz, como dice el viejo cuento de nuestra niñez, no tiene camisa, está desnudo ante Dios, no se arropa con ningún conocimiento, su intelecto no trabaja, está quieto en la luz, y por lo tanto, no se transforma jamás en un fabricante de sombras.
El hombre no puede despertar a Dios en su corazón, sino que es Dios quien se despierta a Sí Mismo en el hombre. Es importante entender que Dios se despierta a Sí Mismo en mí. Sólo entonces ese “mí” desaparece. Sólo entonces ese “mí” se aleja, pierdo mi identificación con él, pierdo mi identificación con todas las cosas, y dejo de ser, para Ser. Yo simplemente tengo que saber esperar, tengo que entender que esa espera es una fiesta; puede durar diez años, un año, mil vidas, pero siempre esa espera será una fiesta, porque no hay regocijo más inefable que el que nos produce el aguardar la llegada del Amor. En esa espera consciente y feliz desaparecen las “mea culpas” y queda sólo el brillo glorioso de la certidumbre que nos dice que por cada minuto transcurrido de nuestra vidas, seamos virtuosos, pecadores, generosos, avaros, o lo que fuere, Él se está acercando hasta nosotros. Todo lo que debemos lograr es simplemente comprender a esa Reina de reinas: la Sagrada Espera, en nuestro interior, en nuestro corazón, en todo el ser nuestro, de Aquel que es esencia nuestra, desde el comienzo de los tiempos, Aquel al cual pertenecemos desde siempre. Por supuesto, cuando decimos “espera” estamos muy lejos de hablar en el lenguaje común, porque esa espera no está en el tiempo. Es simplemente una metáfora, es el florecimiento de Su Amor en mí; cuando ese Amor florece, Dios se despierta a Sí Mismo en mí. Mientras tanto, cada segundo de mi vida, debo poner a Sus pies el sagrado y humilde obsequio de mi paciencia, pero de una paciencia feliz, una alegre, una bendita paciencia que dice: cuando el amor reine en mi corazón, Tú, Padre Mío, despertarás en él.
Toda filosofía, toda metafísica, tiene que ser constantemente un canto de alegría, un himno al optimismo, porque la filosofía que no enseña a reír, no es filosofía, no es Amor a “Dios-Conocimiento”, sino una triste lápida que aprisiona al cuerpo de mi anhelo espiritual bajo su losa siniestra. Mientras espero a mi Amado, río y soy feliz.


Ada Albrecht.





miércoles, 18 de junio de 2008

Rectitud de intención


Mateo 6, 1-6; 16-18


Estad atentos a no hacer vuestra justicia delante de los hombres para que os vean; de otra manera no tendréis recompensa ante vuestro Padre, que está en los cielos. Cuando hagas, pues, limosna, no vayas tocando latrompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Cuando des limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna sea oculta, y el Padre, que ve lo oculto, te premiará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en pie en las sinagogas y en los ángulos de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ores, entra en tu cámara y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará. Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas, que demudan su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará.


Reflexión


Qué fácil es quedarse sólo con lo que nos muestran la televisión o los periódicos. Nos entra la fiebre de la fama. Deseamos que nos vean. Queremos ser famosos. Recibir halagos. Buscamos ser tomados en consideración. El catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que Dios nos creó para ser felices, sirviéndole y amándole en esta vida, y así, luego, gozar de Él eternamente. Cuando contemplamos la vida de la Madre Teresa de Calcuta; cuando escuchamos las múltiples narraciones de cientos de misioneros que, día tras día, en el anonimato, en un país que ni siquiera sabemos ubicar en el mapa, consumen sus vidas al servicio de los más necesitados, nos preguntamos: ¿quiénes son los hombres realmente felices en este mundo?
¡Cuántas personas que, aparentemente lo tienen todo, son, las más de la veces, personas inmensamente tristes. Su vida no tiene sentido. Se trata sólo de una imagen, de una apariencia más o menos hermosa.
Cuando Cristo nos pide que obremos el bien y que lo hagamos delante del Padre que ve en lo secreto, nos invita a buscar la verdadera felicidad. Esa felicidad que el “mundo” no nos puede dar. Ese ámbito del secreto, del oculto, se refiere a la conciencia. ¡Paz a vosotros! – dijo Cristo Resucitado a sus discípulos. Una paz que es serenidad interior. Paz que es armonía y amistad con Dios. Paz que es verdadera felicidad. No cabe duda de que, los hombres plenamente felices de este mundo, son los que, segundo tras segundo, dejan su vida, callada y amorosamente, para servir a sus hermanos.
¡Qué hermosa la mirada y la sonrisa del que vive delante de Dios y no de cara a los hombres! Si logramos ser fieles a la voz de Dios en nuestro interior, entonces realizaremos nuestro fin como creaturas: ser felices. “Para Ti nos hiciste Señor, e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en Ti” – decía San Agustín. Vayamos hacia Dios y Él, que ve en lo secreto, nos recompensará con creces y para siempre.

Si yo no creyera


Si yo no creyera en el destino.
Si yo no creyera en la capacidad.
Si yo no creyera en mi camino.
Si yo no creyera en lo que siento.
Si yo no creyera en mi amor.
Si yo no creyera en la unidad.
Si yo no creyera en la verdad.
Si yo no creyera en lo que creo.
Si yo no creyera en la prosperidad.
Si yo no creyera en la paz.
Si yo no creyera en la luz.
Si yo no creyera no seria yo.



¡¡Cumpleaños de verydiro!!

¡¡AMIGO TILDA PLAY Y ESCUCHA MÚSICA DEL ALMA!!


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¡¡Una luz contra el cáncer... no dejemos que se apague.!!

Vela contra el cancer