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jueves, 8 de julio de 2010

¿Por qué es necesaria el alma? ¿por qué no nacer directamente sólo con el cuerpo?


El alma es algo infinito y eterno y cuenta con un papel determinante en cada vida que tengamos. Nuestro cuerpo físico es necesario para el cumplimiento de nuestra Misión Universal, dependiendo del planeta en el cual nos encontremos. En la Tierra, la materia tal cual la conocemos, es necesaria, ya que es un planeta de dualidad, así que nuestra alma toma forma y parte del cuerpo en el cual nos toca nacer, creando una sola energía.

Nuestro cuerpo físico será el encargado de llevar a cabo nuestra Misión por medio de nuestras acciones y nuestra alma será la guía, la parte de conexión con el universo que nos une con las emociones y sentimiento más sublimes e infinitos.

Por lo tanto, nuestra alma es el equilibrio de nuestro cuerpo en este planeta, es por esto tan importante que nos encontremos ligados y conectados con nuestros sentimientos para que a través de ellos nuestras acciones nos lleven a lograr nuestra principal Misión como seres universales: Ser y Hacer Felices...

martes, 6 de abril de 2010

El poder de los Pensamientos


En Mayo de 1954 Roger Banister se convirtió en el primer atleta en correr una milla en 3 minutos, 59.4 segundos, batiendo así un record que se había intentado romper por más de 100 años. Este acontecimiento atrajo la atención de los medios en todo el mundo. Enese entonces, los científicos y médicos decían que conseguir una hazaña como esa era humanamente imposible, que intentarlo podría hacer que el corazón de una persona explotara, que los huesos se rompieran y que los músculos se rasgaran en el esfuerzo…

Esta hazaña de por si es asombrosa, pero quizás lo más interesante, es lo que sucedió después… En el lapso de 7 meses de batido este record, otros 37 atletas consiguieron romper también con la barrera de los 4 minutos y en los siguientes 3 años, lo hicieron otros 300…

La pregunta clave es ¿cómo sucedió esto? Si unos meses antes, correr una milla en menos de 4 minutos se consideraba algo físicamente imposible ¿cómo fue que apenas Roger Banister logró batir este record, muchos otros lo hicieron también? ¿Es que el cuerpo humano realizó un salto cuántico repentino que hizo que las capacidades del cuerpo humano se expandieran? Está claro que no… que lo que cambió fueron los pensamientos de las personas… y lo que antes parecía imposible en sus mentes, ahora ya no lo era… Una creencia limitadora, un paradigma se había roto, y entonces el ser humano se vio capaz y logró fácilmente lo que antes parecía imposible…

Con esto quiero mostrarte el poder que tus pensamientos tienen en tu vida, lo mucho que te pueden limitar o te pueden hacer capaz. Tu mundo es un reflejo de lo que piensas y crees. Tus pensamientos te pueden hacer sentir feliz o triste, optimista o pesimista, capaz o incapaz. Algunos pensamientos pueden ser amables, amorosos y optimistas, otros estresantes, limitadores y pesimistas. Y son estos últimos los que nos impiden ser felices y vivir plenamente.
Muchas veces vivimos en base a pensamientos y creencias que hemos aprendido desde niños, pensamientos limitadores, miedos y paradigmas y que hemos dado por sentado, como verdades absolutas y que no hemos cuestionado para comprobar su veracidad. Mientras creemos en ellos, vivimos también en base a ellos. Te invito a que prestes atención a tus pensamientos, a los pensamientos que rondan tu cabeza y ver como te llevan a vivir la vida de una manera amable, confiada y optimista o a vivir la vida con miedo y limitaciones.

Por ejemplo, recientemente estaba con un equipo de ventas que pensaba que ser la compañía más nueva en su sector era un obstáculo para lograr sus objetivos de ventas.

Una vez que identificamos esta creencia limitadora, empezamos a cuestionarla con las siguientes preguntas…

¿Es eso verdad? ¿Es verdad que ser una empresa nueva es un obstáculo para sus ventas? La respuesta inicialmente fue si.

Seguimos indagando y les pregunté si podían saber que “era verdad con absoluta certeza” que ser nuevos era un obstáculo para sus ventas. Empezaron a dudar, no podían estar totalmente seguros de esto
Les pregunté cómo se sentían cuando estaban delante del cliente y pensaban que ser nuevos era un obstáculo. Cómo trataban a sus clientes cuando tenían ese pensamiento. Me explicaron que se sentían inseguros, a la defensiva, iban con una idea pesimista de los resultados, estaban inquietos y nerviosos, no eran tan amables con sus clientes porque pensaba que les dirían que no y que no estarían abiertos a sus servicios. Se imaginaban una serie de resultados negativos y objeciones antes siquiera de llegar. Salían cansados de la reunión…
Les pregunté entonces, cómo se sentirían, cómo serían las cosas si no pudieran creer el pensamiento de que ser nuevos era un obstáculo para sus ventas. Me dijeron que más confiados, más seguros, más tranquilos para actuar, responder, y manejarse apropiadamente con el cliente…

¿Puedes ver la gran diferencia entre creer un pensamiento o no? ¿Puedes ver cómo, cuando creen que ser nuevos los limita, se sienten pesimistas y desmoralizados antes siquiera de llegar al cliente y cuando no tienen ese pensamiento, se sienten más seguros, optimistas y confiados? ¿Y puedes ver cómo eso puede reflejarse en una mejor relación y trato con el cliente y mejores resultados?

Por último, los invité a invertir el pensamiento y ver cómo lo opuesto de lo que ellos creían podía ser tan verdadero o más… Es decir, cómo el hecho de ser nuevos podía ayudarlos a alcanzar sus objetivos y ser una fortaleza en lugar de una debilidad…

Aquí algunos de los ejemplos que encontraron de cómo esto podía ser tan verdadero o más que el pensamiento original:

O por ser nuevos, nos esforzamos más en ganar un cliente y damos un mejor servicio…
O la gente muchas veces prefiere una empresa nueva y más pequeña donde se sienten mejor atendidos y se sienten clientes más importantes, a una empresa grande y de trayectoria, donde se convierten en un cliente más…

O porque se desarrollan más a nivel profesional para poder responder a las objeciones que un cliente les pueda plantear por su posición de nuevos y los empuja a desarrollar al máximo sus habilidades como vendedores…

Inicialmente, el ser una empresa nueva, les hacía sentir en desventaja, como si tuvieran algo que ocultar. El cuestionar este pensamiento limitador e invertirlo les permitió abrir su mente, sentirse cómodos con el hecho de ser nuevos, e incluso verlo como una fortaleza que podían sacar a relucir delante del cliente.

Ahora piensa ¿cuáles son esos pensamientos que te limitan a ti? ¿Qué es lo que te frena a hacer lo que te pide tu corazón?

Responder a estas preguntas te podrá dar pistas sobre cuáles son los pensamientos que te están limitando a hacer lo que tu corazón desea. El primer paso es reconocer tus pensamientos limitadores… Y el siguiente cuestionarlos para liberarte de ellos y así batir tus propios records…

jueves, 18 de febrero de 2010

Disfruta de la tasa de café


Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor. Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable 'stress' que les producía el trabajo y la vida en general. El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más eléctica: de porcelana, plástico, vidrio, cristal, unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas...
Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y sesirvieran un poco del café recién preparado. Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo: 'Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo. Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al 'stress.' Continuó: 'Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café. En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos.Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores.
Después se pusieron a mirar las tazas de losdemás. Ahora piensen en esto: La vida es el café. Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma ysoporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café. ¡Disfruten su café! La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo:

* Vivan de manera sencilla.
* Tengan paz.
* Amen y actúen generosamente.
* Sean solidarios y solícitos
* Hablen con amabilidad.
El resto déjenselo a Dios. y recuerden que: la persona más rica no es la que tiene más sino la que necesita menos
...DISFRUTA TU CAFÉ...

martes, 9 de febrero de 2010

SE SINCERO EN LA ACCION



Sé sincero en la acción; nunca pretendas aparecer diferente de como realmente eres, porque toda simulación es un obstáculo para la luz de la verdad, que debería resplandecer a través de ti como la luz solar refulge a través de un límpido cristal.

Aprende a distinguir entre lo egoísta y lo desinteresado. Porque el egoísmo tiene muchas formas y cuando crees haberlo destruido por fin en una de ellas, surge en otra tan fuerte como siempre. Pero gradualmente estarás tan lleno del pensamiento de ayudar a los demás que no tendrás ya lugar ni tiempo para pensar en ti mismo.

Por lo tanto, deberás hacer el bien por amor al bien y no con la esperanza de recompensa; deberás trabajar por amor al trabajo, no con la esperanza de percibir el resultado; deberás dedicarte al servicio del mundo porque lo amas y porque no puedes prescindir de ayudarlo.

La sabiduría que capacita para ayudar, la voluntad que dirige a la sabiduría, el amor que inspira la voluntad: he ahí las cualidades por adquirir. Voluntad, Sabiduría y Amor.

De todas las cualidades requeridas, la más importante es el amor, porque si el amor está suficientemente desarrollado en un ser, le obliga a adquirir todas las demás; y todas ellas sin amor, jamás serían suficientes.

J. Krishnamurti - A los Pies del Maestro

jueves, 4 de febrero de 2010

EL SERMON DEL MONTE"Las bienaventuranzas"


1 Y viendo las gentes, Jesús subió al monte; y sentándose, se llegaron á él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.
13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y pisada de los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, para que alumbre á todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.
21 Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio.
22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.
23 Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti,
24 Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.
38 Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra;
40 Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa;
41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.
42 Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.
43 Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.
44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45 Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
46 Porque si amareis á los que os aman, ¨qué recompensa tendréis? ¨no hacen también lo mismo los publicanos?
47 Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¨qué hacéis de más? ¨no hacen también así los Gentiles?
48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.



Jesus

martes, 2 de febrero de 2010

BALSAMO DE AMOR...


Camino a la cabaña de la playa donde mi familia pasaba las vacaciones, formulé un propósito: durante las siguientes dos semanas, intentaría ser un esposo y padre cariñoso. Sería afectuoso y amable; no pondría peros ni condiciones.

La idea se me había ocurrido al escuchar por radio, en mi auto, a un comentarista que citaba un pasaje bíblico relativo a la consideración que los maridos deben tener con sus esposas; después, continuaba: “El amor es un acto de voluntad. La persona puede optar por amar”. Debía yo reconocer que había sido un esposo egoísta y que mi falta de tacto había empañado nuestro amor, debido a mis mezquindades: reñía a Evelyn por su morosidad; insistía en ver los programas de televisión que sólo a mí interesaban; echaba a la basura los periódicos del día anterior que sabía que mi mujer no había leído aún. Pues bien, durante dos semanas, todo eso cambiaría. ¡Dicho y hecho! Desde el momento mismo en que besé a mi esposa en el umbral de la puerta, la cumplimenté: -¡Ese suéter amarillo que estás estrenando te sienta de maravilla! -¡Gracias! ¡Me alegra que lo hayas notado! –repuso, sorprendida y contenta, y quizá hasta un tanto perpleja.

Cansado del largo viaje, sólo deseaba sentarme a leer, pero Evelyn sugirió que diéramos un paseo por la playa. Ya iba a decirle que no, cuando pensé: Evelyn ha estado aquí sola con los niños toda la semana y ahora desea estar sola conmigo. Así pues, nos fuimos a caminar por la playa mientras los niños hacían volar sus papalotes.

Y así seguí cumpliendo mi propósito. Dos semanas sin telefonear a la compañía de inversiones de Wall Street en la que soy uno de los directores; una visita al museo de conchas, aunque por lo general detesto los museos (y sin embargo, me gustó); ningún comentario hiriente cuando la morosidad de Evelyn al arreglarse ocasionó que llegáramos retrasados a una cena. Pasé todas las vacaciones relajado y feliz, y me hice un nuevo propósito: seguir recordando que había yo optado por amar.

Sólo una cosa falló en mi experimento, y todavía mi esposa y yo reímos al recordarlo: la última noche que pasamos en la cabaña, al ir a acostarnos, Evelyn se quedó mirándome con expresión triste. -¿Qué pasa? –le pregunté. -Tom –me contestó, acongojada-, ¿sabes algo que yo ignore? -¿Qué? ¡Explícate! -Bueno… ese examen médico al que me sometí hace unas semanas… ¿Te dijo el doctor algo al respecto? Has sido tan bueno conmigo estos días… ¿Es que me estoy muriendo?

Tardé algunos momentos en comprender la inquietud que embargaba a mi mujer, pero en seguida solté la carcajada: -¡No mi vida! –Repuse, abrazándola-. No estás muriéndote… ¡Lo que sucede es que yo estoy empezando a vivir!

jueves, 21 de enero de 2010

LAS RAZONES DEL CORAZÓN


Toda consideración abstracta, aunque se refiera a problemas humanos, no sirve para consolar a ningún hombre, para mitigar ninguna de las tristezas y angustias que puede sufrir un ser concreto de carne y hueso, un pobre ser con ojos que miran ansiosamente ( ¿ hacia qué o hacia quién? ), una criatura que sólo sobrevive por la esperanza.
Porque felizmente el hombre no está sólo hecho de desesperación, sino de fe y de esperanza; no sólo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede.
Esto demuestra la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos está probando que ese mundo es atroz: la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación. Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades. Y este mismo renacer de algo tan descabellado, tan sutil y entrañablemente descabellado, tan desprovisto de todo fundamento es la prueba de que el hombre no es un ser racional.
Y así, aunque los terremotos arrasan una vasta región deJapón o de Chile, ....... una guerra cruel y sin sentido para la inmensa mayoría de sus víctimas mutila y tortura, asesina y viola,....... a los sobrevivientes, los que asistieron, espantados e impotentes, a esas calamidades de la naturaleza o de los hombres, esos mismos seres que en aquellos momentos de desesperación pensaron que nunca más querrían vivir y que jamás reconstruirían sus vidas ni podrían reconstruirlas aunque lo quisieran, esos mismos hombres y mujeres, esos precarios seres humanos empiezan de nuevo, como hormiguitas tontas pero heroicas, a levantar su pequeño mundo de todos los días; mundo pequeño, es cierto, pero por eso más conmovedor.
De modo que no son las ideas las que salvan al mundo, no es el intelecto ni la razón, sino todo lo contrario; aquellas insensatas esperanzas de los hombres, su furia persistente para sobrevivir, su anhelo de respirar mientras sea posible, su pequeño, testarudo y grotesco heroísmo de todos lo días frente al infortunio.
Y si la angustia es la experiencia de la Nada, ¿ no será la esperanza la prueba de un sentido oculto de la existencia, algo por lo cual vale la pena luchar ?
Y siendo la esperanza más poderosa que la angustia, ya que siempre triunfa sobre ella, porque si no todos nos suicidaríamos, ¿ no sera que ese sentido oculto es más verdadero que la famosa nada?

De Sobre Héroes y Tumbas, de Ernesto Sabato.

lunes, 27 de julio de 2009

Odiarse a si mismo




Autor: José Luis Martín Descalzo
Cada vez me impresiona más el número de muchachos que me encuentro en la vida que se odian a si mismos. No digo que «estén descontentos de sí mismos» (cosa que me parece natural y magnífica), sino muchachos que no se soportan tal y como son, que se rechazan a sí mismos, y lo que es mucho peor, que se odian y se desprecian cruelmente.Los muchachos, ya lo sé, son todos -fuimos todos también- un poco melodramáticos, y cuando se autodefinen como «basura», como «un idiota de mierda» o aseguran que «se dan asco», hay que rebajarles siempre un poquito. Pero hay que aceptar que su sufrimiento es verdadero. Y que pocos hay tan serios como este de que los que no se aceptan a sí mismos.¿De dónde viene este autodesprecio? A veces llega de hechos objetivos, graves, aunque no invencibles, como podría ser el haberse encontrado atrapados por la droga o el descubrir en si tendencias -sexuales menos normales. Otras, el desprecio surge de anécdotas transitorias, pero para ellos tremendas: un fracaso amoroso o un trabajo que tarda en encontrarse. Pero con frecuencia viene también de dolores imaginarios: gente que no se acepta porque es gorda, o porque es fea, o porque hubiera querido añadir un palmo a su estatura, o porque se experimentan cobardes o perezosos.Yo sé, naturalmente, que cada caso es cada caso y que es absurdo generalizar, pero por si a alguien le sirve me gustaría contar algunas cosas.La primera es que nadie es un bicho raro, aunque «todos» en la adolescencia nos hayamos creído que lo éramos. A los diecisiete-veinte años nos nace la personalidad y brotan dentro dos aspiraciones contradictorias: una según la cual quisiéramos ser como los demás y otra que nos empuja a realizar nuestra individualidad. Sólo el paso del tiempo nos ...

jueves, 12 de marzo de 2009

No sólo Bonsáis...


Autor: Arturo Guerra

- ¡Qué gusto verte, cuánto tiempo! ¿Cómo te va todo?
Bien.

- ¿Sigues en el mismo trabajo? ¿Qué tal?

-Normal

- ¡Qué gusto verte, cuánto tiempo! ¿Cómo te va todo?

- Oye, ¿en que acabó lo del accidente de tu perro en la cocina?

- Fatal.

- ¡Qué pena, hombre! Oye…, ¿y cómo van los bonsáis?

- ¡Ah, de maravilla! Mi abuelita me regaló el otro día un libro que yo no tenía; y mira que encontré una receta muy buena para lograr que la palmera aquella por fin se rindiera y dejara de crecer a lo bruto. Por cierto, ¿te acuerdas del olivo?...

Y casi sin dar oportunidad de respuesta, prosiguió:

- ...Pues fíjate que empezó a dar unas aceitunas fuera de toda proporción; pero el otro día, navegando en Internet, encontré un sitio especializado en este problema de la dimensión aceitunera. Lo estoy estudiando…, aunque no me fío mucho…
Y ya no hubo quien pudiera detenerle… La entusiasta preguntadora conocía bien a su amigo. Sabía que la pregunta de los bonsáis era la importante, pero no perdía la esperanza de encontrar algún otro punto de conversación. No era que se aburría con lo de los bonsáis, pues también era aficionada a tan japonesa ciencia; pero tenía muy claro que en la vida había otras cosas más apasionantes e importantes.

Y es que sacar conversación a veces cuesta. El temperamento del interlocutor puede influir. Hay quien, por ejemplo, es de pocas palabras. Sus respuestas sintéticas invitan a un paciente desentrañamiento del contenido concentrado en los escasos monosílabos pronunciados.

Otras veces cuenta el ánimo del receptor o de ambos. Si alguien está de malas, será difícil distraerle con otro tema de conversación distinto a la causa de su enojo.

También puede ser porque no hemos escogido el mejor ...

viernes, 30 de enero de 2009

Diario de un amo de casa

Lunes
Solo en casa. Mi mujer se va a pasar una semana fuera. Magnífico. Creo que tendremos una semana inolvidable el perro y yo. He diseñado un plan de acción y he programado mi tiempo. Sé exactamente cuándo debo despertarme, cuánto tiempo debo estar en el baño y cuánto tiempo me va a llevar preparar el café. También he hecho la suma del número de horasque necesito para lavar la ropa, planchar, arreglar la casa, llevar el perro a pasear, hacer las compras y cocinar. Y estoy agradablemente sorprendido de ver que todavía me sobra mucho tiempo libre. No sé porqué las mujeres hacen que las tareas domésticas parezcan algo tan complicado, cuando lleva tan poco tiempo y es sólo cuestión de organizarse. El perro y yo hemos cenado un filete cada uno. He colocado sobre la mesa el mantel reservado para las fiestas además de un ramo de rosas, para crear una atmósfera agradable, junto a un candelabro con velas. Él come paté de entrada y después el plato principal, con una delicada guarnición de legumbres y bizcochos de postre. Bebo vino y fumo un habano. Hace mucho tiempo que no me sentía tan bien.
Martes
Es necesario revisar con más detalle la programación. Parece que necesita algunos ajustes. Le he explicado al perro que no todo todos los días son fiesta, por lo tanto no debe esperar hors d'oeuvres en las comidas ni tres platos, que todavía tengo que lavar. En el desayuno henotado que el zumo de naranja exprimida tiene una desventaja: el exprimidor debe ser limpiado cada vez que se usa. Una posibilidad: exprimir la suficiente cantidad de naranjas para dos días. De esa manera puedo lavar el exprimidor con la mitad de la frecuencia. Descubrimiento: se pueden colocar salchichas en la sopa y de esa manera se tiene unaolla menos para lavar. Por cierto, que no pienso pasar la aspiradora por la casa todos los días, como mi mujer quería. Un día sí y otro día no es más que suficiente. El secreto es andar con zapatillas y limpiarle las patas al perro. Me siento óptimo.
Miércoles
Tengo la sensación de que las tareas domésticas me están llevando más tiempo del que me imaginaba. Debo repensar mi estrategia: Primer paso:comprar comida lista en el supermercado y que únicamente hay que descongelar. No es necesario gastar tanto tiempo cocinando. No me debe llevar más tiempo cocinar que comer. La cama es un problema: salir de entre las sábanas, después arreglar el lugar, hacer la cama. Es todo tan complejo. No creo que sea necesario arreglar la habitación todos losdías, especialmente sabiendo que volveré a dormir en ese mismo lugar esa misma noche. Parece una tarea sin importancia. No estoy preparando más comidas complicadas para el perro. He comprado alimento que ya viene listo. Me pone cara rara, pero, ¿qué puedo hacer? Si yo puedo comer comidas compradas y listas el también puede.
Jueves
Basta de zumo de naranja. ¿Cómo puede ser que una fruta de aspecto tan inocente pueda crear tal confusión? Es increíble. Voy a comprar zumo denaranja embotellado, listo para beber. Descubrimiento: He conseguido salir de la cama sin desarreglar las sábanas ni la colcha. Todo lo que tuve que hacer es alisar un poco el edredón y arreglado. Claro que esnecesario tener un poco de práctica y no hay que estar dando vueltas enla cama mientras se duerme. La espalda me duele un poco más, pero no haynada que un baño caliente no pueda resolver. He dejado de afeitarmetodos los días porque realmente es una pérdida de tiempo. Gano preciosos minutos que mi mujer nunca pierde porque ella no se afeita. Descubrimiento: No hay necesidad de cambiar de plato cada vez que uno sesirve una nueva comida. Lavar la ropa con tanta frecuencia me irrita. El perro también puede comer en un sólo plato siempre. Al fin y al cabo es sólo un perro. Nota: he llegado a la conclusión de que se puede pasar la aspiradora> una vez por semana.
Viernes
Basta de zumo de naranja. Las botellas son demasiado pesadas. Hedescubierto lo siguiente: las salchichas son perfectas por la mañana. Enel almuerzo, no tanto. Y en la cena, ni pensar. Si un hombre comesalchichas durante más de dos días puede tener náuseas. Le di una raciónde alimento balanceado al perro. Es nutritivo y no ensucia el plato.También he descubierto que la sopa puede ser ingerida directamente de la lata, y lo mismo con muchos otros alimentos envasados ya que tienen elmismo gusto sin plato ni cuchara. Así no me siento más un lavavajillas automático. He dejado de fregar el suelo de la cocina. Me irritaba tanto como hacer la cama. Nota: el problema de las latas es que ensucian el abridor.
Sábado
¿Por qué me debo quitar la ropa cuando me acuesto a la noche si denuevo, a la mañana siguiente, debo vestirme otra vez? Prefiero pasar ese precioso tiempo acostado, descansando, antes que perderlo desvistiéndome y vistiéndome. Tiene otra ventaja, porque tampoco hay necesidad de usar mantas ni edredones, así que la cama queda siempre hecha. El perroensució el piso. Le eché la bronca. Yo no soy su criado. Curioso. Mi mujer me dice lo mismo de vez en cuando. Hoy es el día de afeitarme pero no tengo ganas. La paciencia está en el límite. Preparar el café,limpiar la cafetera, después la taza y la cuchara.
Todo eso me irrita. Voy a almorzar directamente de la olla, encima de lamesa de la cocina, sin platos, cubiertos, reposadores ni cualquiera deesas otras cosas absurdas. Mis encías están medio inflamadas. Tal vezsea la falta de frutas, tan pesadas de cargar. Mi mujer me llamó por la tarde y me preguntó si he limpiado las ventanas y he lavado la ropa. Casi le di una risotada histérica. Le dije que no tuve tiempo. Hay un problema en la bañera. Parece que la tubería del desagüe se ha atascado. No me molesta mucho y he decidido dejar de bañarme.
Nota: el perro y yo comemos directamente de la nevera. Tiene que ser rápido, para no dejar mucho tiempo abierta la puerta porque los alimentos pierden frío. El perro y yo estamos sentados en la cama viendo en la TV a varias personas que comen todo tipo de alimentos y golosinas. Se nos hace la boca agua. Ambos estamos flacos y de mal humor. Esta mañana he comido algo del plato del cachorro. A ninguno de los dos nos gustó. Debería darme un baño, afeitarme, lavarme la cabeza y peinarme, darle comida al perro,llevarlo a pasear, lavar la loza, arreglar el dormitorio, hacer las compras, entre otras cosas, pero no tengo fuerzas. Siento que estoy perdiendo el equilibrio y tengo problemas de visión. El perro dejó de mover el rabo y ni siquiera ladra.
En un último acceso de autoconservación, nos arrastramos hasta un restaurante. Comimos varios platos de buenas comidas durante más de una hora, con vino - agua para el perro- y postre. Después nos fuimos a un hotel. El cuarto estaba limpio, arreglado y acogedor. Me parece que es la solución ideal para las tareas de la casa. Me imagino que mi mujer ya pensó lo mismo.
¡¡Un hombre amo de casa!!

sábado, 12 de julio de 2008

NINGUN PAJARO SE QUEDA SIEMPRE EN EL NIDO



Aves que sois del Cielo…
abandonaros al sustento de vuestro propio corazón…
No digáis que no sabéis volar…
vuestras alas se abrirán solas en el instante en que os deis al vacío…

¿Cómo aprende un pájaro al arte de volar?…
¡Quién diría…viéndole moverse tan torpemente en el nido…
que habrá un instante en que su casa sea el Cielo!…
¡Qué vastedad insondable… qué indescriptible majestad!…
El Cielo no tiene sendas…
ningún pie deja en él su huella nunca…
El Ave del Cielo…
¿por cuál milagro se sostiene en la gran inmensidad bierta?…
¿Cómo aprende ella su arte?…

Llegado el instante… los pájaros padres empujan con aparente inmisericordia al aparentemente desvalido pollo fuera del nido…
adentro del abismo sin otro soporte que el vacío…
¡Qué gran misterio… que grandísimo m
isterio!...

El ave abierta…
descendiendo un momento paralizada de terror…
encuentra en sí misma la sabiduría antigua del vuelo…
Inmediatamente se detiene en su caída…
y moviendo armoniosamente sus alas…
encuentra que el vacío no es un abismo mortal…
sino su casa… Espléndidamente remonta su vuelo…
mientras la infinita alegría de la paz la confirma en su nuevo estado…

No os creáis inacabablemente los pollos de este nido…
Un día u otro seréis arrojados al vacío y tendréis que encontrar en vosotros vuestro propio arte de volar…

Ningún pájaro se queda siempre en el nido…
Primero tuvo que romper el cascarón…
La alternativa era morir asfixiado…

Ahora será empujado fuera del nido… y tendrá que volar…
La alternativa es morir despeñado…
No digáis cuando os invito a conoceros a vosotros mismos que no sabéis cómo se hace… Todos los pájaros saben todo del vuelo…


Narendra


















Fuente:
www.hastinapura.org.ar

miércoles, 18 de junio de 2008

Rectitud de intención


Mateo 6, 1-6; 16-18


Estad atentos a no hacer vuestra justicia delante de los hombres para que os vean; de otra manera no tendréis recompensa ante vuestro Padre, que está en los cielos. Cuando hagas, pues, limosna, no vayas tocando latrompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Cuando des limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna sea oculta, y el Padre, que ve lo oculto, te premiará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en pie en las sinagogas y en los ángulos de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ores, entra en tu cámara y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará. Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas, que demudan su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará.


Reflexión


Qué fácil es quedarse sólo con lo que nos muestran la televisión o los periódicos. Nos entra la fiebre de la fama. Deseamos que nos vean. Queremos ser famosos. Recibir halagos. Buscamos ser tomados en consideración. El catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que Dios nos creó para ser felices, sirviéndole y amándole en esta vida, y así, luego, gozar de Él eternamente. Cuando contemplamos la vida de la Madre Teresa de Calcuta; cuando escuchamos las múltiples narraciones de cientos de misioneros que, día tras día, en el anonimato, en un país que ni siquiera sabemos ubicar en el mapa, consumen sus vidas al servicio de los más necesitados, nos preguntamos: ¿quiénes son los hombres realmente felices en este mundo?
¡Cuántas personas que, aparentemente lo tienen todo, son, las más de la veces, personas inmensamente tristes. Su vida no tiene sentido. Se trata sólo de una imagen, de una apariencia más o menos hermosa.
Cuando Cristo nos pide que obremos el bien y que lo hagamos delante del Padre que ve en lo secreto, nos invita a buscar la verdadera felicidad. Esa felicidad que el “mundo” no nos puede dar. Ese ámbito del secreto, del oculto, se refiere a la conciencia. ¡Paz a vosotros! – dijo Cristo Resucitado a sus discípulos. Una paz que es serenidad interior. Paz que es armonía y amistad con Dios. Paz que es verdadera felicidad. No cabe duda de que, los hombres plenamente felices de este mundo, son los que, segundo tras segundo, dejan su vida, callada y amorosamente, para servir a sus hermanos.
¡Qué hermosa la mirada y la sonrisa del que vive delante de Dios y no de cara a los hombres! Si logramos ser fieles a la voz de Dios en nuestro interior, entonces realizaremos nuestro fin como creaturas: ser felices. “Para Ti nos hiciste Señor, e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en Ti” – decía San Agustín. Vayamos hacia Dios y Él, que ve en lo secreto, nos recompensará con creces y para siempre.

lunes, 2 de junio de 2008

De María siempre hay algo más que decir



Madre admirable




De María nunca se dirá todo. No se puede. Siempre hay algo más que decir de hermoso, de dulce, de grande. Las letanías son un amable intento de decir todas las grandezas de María, pero se quedan cortas. Admirable por sus privilegios: gentilezas de Dios para su Flor: Inmaculada es su nombre, lo que la distingue y la hace brillar en la noche del mundo. Admirable por su sencillez: Tan grande y tan chica. Con una mano toca a Dios Omnipotente y con otra a sus niños de la tierra. “He aquí la esclava del Señor”. Queremos conocer a la esclava más maravillosa del mundo. Sirve en los atrios del Señor. Nos han contado tantas cosas de su santidad, de su belleza. Dicen que sus manos son las más bellas y que las usa solamente para servir, para hacer el bien... Admirable como el paisaje que se mira y se vuelve a mirar y nunca se quiere dejar de contemplar, porque infunde alegría, ternura, admiración. Oh Madre admirable, maravillosa...Todos los adjetivos se quedan chicos porque eres demasiado grande, santa y hermosa. Quiero mirarme en tus ojos purísimos, en ese océano de amor y pureza para que, por contagio, algo de Ti se pase a mí: algo de tu pujreza, de tu amor, de tu santidad. Eres un paisaje que han admirado millones de seres antes que nosotros, y detrás de nosotros seguirán admirándote sin cansarse jamás. ¿¡Qué tienes, criatura celestial, que todos se enamoran de Tú...?




Madre del buen consejo Gentil




Pastora que sabe guiar a la vida eterna y a la vida digna de vivirse. “El Señor es mi Pastor”.También quiero decir : María es mi pastora. Maestra insuperable: Dichosos los alumnos de tu escuela, María. Consejera única, porque le asiste el Espíritu Santo en persona. Yo necesito tu maravilloso consejo para los mil asuntos que ignoro. Yo tengo los problemas y Tú tienes las soluciones. Guíame a la vida eterna, mi destino final, aquello por lo que existo y para lo que fui creado. Dame algo de tu sabiduría para resolver amablemente las dificultades de miles de hermanos míos que sufren, que lloran y no saben para qué sirve el vivir. Enséñame cuál es el sentido del vivir, de sufrir, de morir. Ayúdame a amar mucho esta vida, pero infinitamente más la otra. Aconseja al Jesús de la tierra, al Vicario de tu Hijo, a los obispos, sacerdotes...Enséñanos a discernir los engaños del Padre de la Mentira de las luces del Espíritu Santo. Madre del buen consejo, te necesitamos tanto en un mundo lleno de confusión y de sombras...




Madre del Creador




El Creador quiso ser creado en su naturaleza humana y por eso requirió de una madre. Eres madre del Creador por eso, porque le diste la naturaleza humana, un cuerpo de hombre. Madre del que creó el mundo. Por un lado criatura y por otra creadora de la vida humana del Creador. Tú tuviste entre tus brazos y alimentaste al Creador niño. Lo acunaste, le enseñaste a caminar, a hablar, a rezar, a vivir como hombre. Y te obedeció durante treinta años. Engendradora del Camino, la Verdad y la Vida. Cuánto nos diste a nosotros al darla la vida a Él. Porque hiciste hermano nuestro al Dios, nuestro Salvador. Y Él, a su vez, te convirtió en Madre nuestra también. Y todo por amor de Dios a Ti y a nosotros. Estableciste un parentesco inusitado: Hija del Padre, Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo, Madre nuestra.




Madre del Salvador




Como el Creador de mundos se hizo Salvador del Hombre, Tú adquiriste un nuevo título y parentesco: Madre del Salvador. Cuando otra mujer escuchó a tu Hijo Salvador pensó amorosamente en Ti. “Bendito el seno que te llevó y los pechos que te criaron”. Te llamó bendita. Te llamamos bendita porque eres la fuente de la fuente de aguas vivas y eres la Madre de la salvación que se llama Jesús. Al dar las gracias a Cristo, volvemos la mirada a quien fue su Madre. El Salvador debía morir en una cruz.



Virgen prudentísima




Hablas cuando se requiere y callas cuando debes callar. No hablaste cuando José, ignorante del milagro que crecía en Ti, sufría sin saber. A los doce años de Jesús le preguntaste por qué. Pero cuando Él te respondió con otro por qué, callaste, aunque no tenías la respuesta. Conservabas todas aquellas palabras y misterios en tu corazón. Pero en Caná hablaste, insististe, porque era necesario el milagro. No sólo conseguiste el mejor vino del mundo, para alegría de los comensales, sino que hiciste crecer la fe de los apóstoles. Yo suelo hablar cuando debo y también cuando no debo. Y callo, por cobardía, muchas veces que debida hablar. ;e sobra cobardía y me falta prudencia. Virgen prudente, me inscribo en tu escuela para aprender esta difícil virtud. Te apareces a gente sencilla y humilde, porque no quieres inquietar a los poderosos Eso es también prudencia, Sigues siendo en el cielo la Niña eterna que aquí fuiste..En los primeros siglos de la Iglesia dejaste actuar a Pedro y a los Apóstoles, y Tú actúas y ayudas desde la segunda fila. No quieres ser protagonista.




Virgen digna de veneración, de alabanza




He visto cientos de fervorosas procesiones de la Virgen, altares adornados con millares de flores, las flores más bellas, desde niño. En el calendario abundan las fiestas dedicadas a María, comenzando por la del primero de enero, María Madre de Dios, Esta fiesta invita a colocar el nuevo año en sui corazón. Un mes primaveral, Mayo, se le dedica entero a la Virgen María. ¿Quién no ha llevado flores a la Virgen en el mes de Mayo? Tanto derroche de flores, ¿por qué? La flor es en sí hermosa, pero además es portadora de cariño, de ternura. En los altares de María hay infinidad de bellas flores, porque es mucho el amor de sus hijos. Y las advocaciones tratan de obligar a María a quedarse en una región, a emparentar con un pueblo. Y así, la Virgen del Carmen, del Perpetuo Socorro, La Virgen de Guadalupe, Fátima, Lourdes... Así, la Madre de todos se convierte especialmente en Madre de los habitantes de un pueblo, añadiéndole su título particular. El amor también canta. No podían faltar las hermosas canciones a la Virgen, que, si las juntáramos, serían miles y miles. Lo mejor dela cariño se muestra cantando. Millones de cristianos cantan a diario a su Madre del cielo. El que nunca te lleve una flor o te entone una canción, no sabe nada del amor...






























































miércoles, 28 de mayo de 2008

Petición de los hijos de Zebedeo


Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará» Se acercan a Él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos». Él les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?» Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?» Ellos le dijeron: «Sí, podemos». Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado; pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado». Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. Jesús, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».



Reflexión


Jesús sabía que subir a Jerusalén significaba acercarse a la muerte. Los judíos y fariseos ya pensaban matarlo porque no les convenía la doctrina que estaba predicando y además porque los adeptos que se le unían se multiplicaban cada vez más. Es por esto que sus discípulos tenían miedo. Ninguno de nosotros se acercaría a una ciudad donde sabemos que nos sentarán en una silla eléctrica o donde colocarán nuestra cabeza debajo de una guillotina...


Sin embargo, el evangelio nos dice que Jesús iba delante de ellos. Esto es lo más importante y el motivo por el cual venceremos el miedo. No les abandonó ni les dejó a la deriva, más aún, ni siquiera les envío a ellos solos por su cuenta permaneciendo Él en otra ciudad. Sino que Cristo mismo iba delante de ellos, como un capitán que está al frente de su escuadrón para librar el combate.


Cada uno de nosotros camina a su propia Jerusalén. Para unos será la posibilidad de construir una familia, en otros la elección de una carrera o quizás en tantos otros la responsabilidad de dar una buena educación a los hijos. Quizás nosotros también estamos temerosos igual que los discípulos, porque nos acercamos a una ciudad donde no queremos ir. Una ciudad a la que nos dirigimos sin poner resistencia pero de la que quizá tenemos miedo, temerosos de lo que nos sucederá cuando lleguemos a ella. ¿Tendré buen futuro si me caso? ¿Sabré educar correctamente a mis hijos? ¿Tendrá éxito el nuevo negocio? Son temores que a todos nos vienen cuando caminamos solos por esta vida. Pero cuando nos demos cuenta de que el maestro va delante de nosotros y es Él quien guía nuestros pasos, nuestras inseguridades se desvanecerán y nuestra confianza en ÉL aumentará porque ¡Cristo es el amigo que nunca falla!


Por otra parte, ni siquiera los apóstoles estaban a salvo de la ambición. También ellos querían ser los “ministros” de ese nuevo Reino que Jesús anunciaba. ¡Qué lejos estaban de entender el auténtico significado de su mensaje!


Quizás sea uno de los aspectos menos comprendidos del cristianismo. Porque ponerse a servir exige algo de humillación, desprendimiento, entrega y sacrificio. Es más cómodo sentarse a ver cómo los demás trabajan, pero eso no tiene ningún mérito. Jesús nos dio un ejemplo insuperable de lo que es servir. Imagínese que el mismo Dios, dueño y Señor de todo, se pone al nivel de una de sus criaturas para lavarle los pies. Es el pasaje de la Última Cena que leemos en el evangelio de San Juan. Y eso que el trabajo de lavar los pies estaba reservado sólo a los esclavos. A Cristo no le importa pasar por un esclavo con tal de que los suyos entiendan por fin que es más importante servir que ser servido.


Por eso, conviene ir corrigiendo la orientación natural de nuestro corazón, para hacerlo más disponible y atento a las necesidades de quienes conviven con nosotros.









































Fuente:http://es.catholic.net/evangeliodehoy/

martes, 27 de mayo de 2008

Madre enséñame a orar contigo y como Tú lo hacías


Como la gallina a sus pollitos estabas con aquellos apóstoles asustados, infundiéndoles la fortaleza y el valor de una Madre. Les enseñaste a rezar, como Jesús les había enseñado, pues Tú eras una maestra insigne. Única. Bajo tu ejemplo ellos aprendieron a gustar la oración, a hacerlo de manera semejante a como Tú lo hacías. “Nosotros nos dedicaremos a la oración y a la predicación” diría más adelante Pedro a la comunidad de forma contundente.


Orar con María: Cuanto hubiera disfrutado estando allí, viéndola orar, asimilando por contagio la oración de la criatura más santa y humilde: contemplar su rostro, sus ojos cerrados o semicerrados o mirando hacia lo alto; escuchar su corazón cantando con su bellísima voz, imitar su forma de arrodillarse, de cerrar sus manos. Orar con Ella, junto a Ella, ¡qué gran privilegio!


Me imagino a los apóstoles, al verla orar tan extáticamente, suplicándole: “Enséñanos a orar contigo y como tú lo haces”. Oh Madre, yo también te digo: “Enséñame a orar contigo y como Tú lo hacías”. A los cristianos que se aburren en la oración o en la Misa, alcánzales el amor de los enamorados para que disfruten la alegría de orar.


Tú obtuviste la gracia del Espíritu Santo a los apóstoles. Pedro te necesitaba más que nadie. Después de las negaciones se había roto; estaba herido y necesitaba los cuidados de una Madre para con su hijo enfermo. Pedro necesitaba de una Madre como Juan Pablo II. También él llevaba, si no en su escudo, sí en su corazón, el “Totus tuus” del actual Vicario de tu Hijo.


Juan era el más parecido. Él de alguna manera compensaba y llenaba el hueco dejado por Jesús. “Ahí tienes a tu Madre”. Este encargo, hecho a todos, él se lo tomó infinitamente en serio.


Tomás: Yo sé que convertiste a aquel hombre duro para creer en un hijo de fe, por la forma tan bella como Tú le enseñaste a creer.


María Magdalena: Ya había comenzado su conversión, pero ella como mujer que era, y apasionada, copió mejor que los hombres tu hoguera de amor. Aquella que se había acostado en los basureros tenía ante sí un ejemplo de mujer pura, santa y toda amor.


Debes repetir el milagro de Pentecostés en la Iglesia y en cada uno de nosotros, en mí. Aunque no sea vea la llama de fuego, que me abrase todo; aunque no haya terremoto externo, que vibre por dentro y me vuelva loco de amor por Él y por Ti. Te lo pido encarecidamente. No te pido mas, pero no te pido menos.


Pusiste de rodillas a la Iglesia primitiva y así, de rodillas, recibió la fuerza del Espíritu Santo. Hoy debes también enseñar a rezar a los sacerdotes y religiosos, a los fieles, para salir del atolladero.


Salieron a predicar como leones. Pedro era un león, sentía dentro la fuerza de un león, ávido de presas. Echó las redes de su palabra en nombre de Cristo, y tres mil hombres quedaron atrapados. Los primeros cristianos entraron a la Iglesia por contagio de amor, de aquel amor que ardía en el corazón de los apóstoles. Así comenzó con buen pie la religión del amor, amando y haciendo amar, hasta el punto de arrancar a sus mismos enemigos la mejor alabanza que se pueda decir jamás de los cristianos: “Mirad cómo se aman”. Aprendieron muy bien la lección de Jesús.


Hoy... en muchos casos, ya no es así. La religión del amor se ha convertido para muchos en la religión del aburrimiento. Porque no aman, porque se han olvidado del amor que Cristo les ha demostrado. Tienes que hacernos como hiciste a los primeros, para seguir convenciendo a los hombres fríos de hoy. La religión del amor se contagia por calor, no por gélidas ideas.



autor P. Mariano de Blas LC


























lunes, 26 de mayo de 2008

Los éxitos del Hijo son también de su madre


Tú estuviste allí, no podías faltar. Con los apóstoles: tus nuevos hijos, la Iglesia naciente que Jesús dejó a tu cuidado. Lo viste subir, triunfar para siempre.


Subía y regresaba al cielo como triunfador. Derrotados quedaban sus enemigos: la muerte, el demonio, el mundo.


Era tu triunfo también. Si los éxitos del hijo son también de su madre, la ascensión de Jesús tú la vivías como propia; era el anticipo de tu asunción.


Aquel Hijo tuyo, nacido en Belén, que había venido a la tierra a través de tu carne, ahora se iba a la patria definitiva. Aquel hijo, perdido durante la eternidad de tres días en el templo, ahora no sabías cuantos años estarías sin verlo. ¡Qué dolor, dolor nuevo, que hacía casi intolerable, insufrible, la separación del Hijo amado!


A partir de entonces tu corazón estaría más en el cielo que en la tierra. Allí estaba José, tu esposo, el compañero maravilloso de la infancia y juventud de Jesús. ¡Qué ratos tan inefables, tan difíciles también, en su compañía! Él se te había adelantado. Él vería llegar a Jesús al cielo, y recibiría de Él las más sentidas gracias por haber cumplido tan perfectamente su misión de padre.Allí estaría desde ese momento Jesús.


Pero Tú te quedabas en la tierra sola, muy sola. Porque tu amor se iba, y te dejaba sola en la tierra. Sólo quien ha estado locamente enamorado y pierde a la persona amada sabe de este dolor. Tú eras la enamorada por excelencia de Jesús. Por eso, tu dolor no tenía límites ni comparación.


Pero tu voluntad no se sumergía en la tristeza, porque Jesús te había entregado una nueva misión: la Iglesia naciente. Con cuánto amor repetiste tu oración favorita: “He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra”.


Con tu oración, tu amor, tus consejos y tu prudencia, la Iglesia niña crecía incontenible. Crecía en sabiduría y en gracia ante Dios y ante los hombres, como en otro tiempo tu Jesús.


¡OH Madre de la Iglesia, que acunaste nuevamente en tus brazos aquella criatura que Jesús te entregó! Se mezclaban la nostalgia –la fuerza que te lanzaba hacia el cielo- y el amor a la Iglesia que necesitaba tu cariño, tu presencia, tu oración. La nostalgia era desgarradora, la esperanza larguísima. Tú veías en la Iglesia la continuación de Jesús en la historia como ningún teólogo lo ha visto. Toda la Iglesia estaba llena de la presencia de Jesús.


Tus nuevos hijos eran más débiles que Jesús. Los lobos acechaban. Satanás, que había devorado a Judas, seguía esperando matar a toda la grey, cuando aún era débil e indefensa. Pero contaba con tu defensa irresistible. Nostalgia, espera y certeza de llegar al cielo para ti y tus hijos. Él ya, faltamos nosotros...


Ahora Tú también estás en el cielo. Faltamos nosotros...Acuérdate de nosotros.


Nueva etapa de fe: Volviste a encender la lámpara que había alumbrado tu caminar por la vida, con aceite nuevo, con nuevo vigor. Era el comienzo fresco y pujante del cristianismo. Tú eras la primera cristiana, la que debías vivir y contagiar a todos la alegría recién estrenada del hombre y mujer nuevos, del nuevo estilo de vida, la religión del amor.


Oh Madre, se nos ha olvidado muy pronto que la religión fundada por tu Hijo es la religión del amor, la religión de las bienaventuranzas. Nos hemos quedado con unas pocas ideas rancias y con un aburrimiento vital. Resucita en nosotros la alegría del “mirad cómo se aman” que avasalló a los primeros. ¿Qué hemos hecho de la religión del amor? Los cristianos hemos vaciado la religión del amor para quedarnos con los mandamientos mal cumplidos. Y nos resulta aburrida, pesada, inaguantable.


La misma religión que a los primeros los entusiasmó hasta el extremo, los arrastró hasta el martirio sin pestañear, a nosotros nos resulta sosa y aburrida. ¿No será que hemos perdido la savia vital? Y ¿qué somos, que queda de nosotros si nos falta el amor? Nada. Pura fachada.


Tú comulgabas con más fe que ninguno, llegando a sentir a Jesús en tus entrañas como cuando crecía en tu seno. Te absorbías, te elevabas de la tierra, te ibas...Vivías de la comunión anterior y vivías para la siguiente, como la enamorada que no puede separarse del Amado.


Enséñanos a comulgar con el fervor con que Tú lo hacías en los años de tu soledad. Los cristianos observaban con respeto y emoción tu actitud. Y seguro que, como a Jesús, te pedían: “Enséñanos a comulgar con el fervor con que Tú lo haces”.En la forma de recibir a Jesús se confirma el amor o la indiferencia de los cristianos de hoy.


Quiero imaginar las palabras que dirigías a los apóstoles: El primer evangelio pasado por la mente y el corazón de su Madre. Y así entendían de manera entrañable las enseñanzas de Jesús: Tú les abrías el sentido, pero, sobre todo, encendías sus corazones. Cuantas veces Pedro, Juan y los demás debían comentar como los discípulos de Emaús: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos explicaba María los misterios de la vida de Jesús?"


Cuanto necesitamos, María, que nos vuelvas a explicar los misterios y la enseñanza de Jesús, sobre todo el amor que nos tiene, para que nuestro corazón arda de amor por Él y por Ti. ¡Cómo motivarías a Pedro, cada vez que el pesimismo y las dificultades de guiar a la Iglesia querían doblarlo! ¡Qué firme y gentil pastora guiaba al primer Papa, lo mismo que al actual Juan Pablo II! ¡Cómo les hablarías del cielo, repitiéndoles con apasionado acento las palabras de Jesús: ”Alegraos de que vuestros nombres están escritos en el cielo”! Hay que merecerlo, hay que ganarlo. Ahí estaremos juntos para siempre...


autor P. Mariano de Blas LC




















sábado, 24 de mayo de 2008

Jesús y los niños


En aquel tiempo presentaron a Jesús unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían. Pero Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él» Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.



Reflexión


Los niños tienen una manera especial de captar lo religioso. Incluso nos sorprende ver con qué fervor rezan o se detienen ante una imagen de la Virgen. Es porque tienen un espíritu sencillo.


Es responsabilidad de los padres el cultivar los aspectos religiosos en los niños, igual que se les enseña a hablar o a leer. Captan muy bien lo que hacen los mayores, y si les ven rezando, yendo a Misa o explicándoles algún detalle de nuestra fe, lo asimilan con gran facilidad. Hay que aprovecharlo y no esperar a que sean adultos, porque el racionalismo propio de esa edad les impedirá acercarse a la fe.


Es fundamental la labor de los padres. Son ellos los primeros educadores. No pueden dejar esa función al colegio, ni siquiera a la catequesis de la parroquia, porque la familia es la primera escuela de la fe. ¿Cómo entenderá el amor de Dios si no ve amor en su casa? ¿O cómo será su relación con Dios Padre si su propio papá le da miedo o nunca está en casa?


Pero también Jesús quiere a niños de muchos años, pero con alma de niño, sencillos al rezar, al pedirle sus necesidades, al contarle sus preocupaciones y sus alegrías. Tener el alma de niños, Jesús no puede resistirse ante un niño.


Deja que Jesús te de un abrazo, te bendiga, te imponga sus manos, acercate a Él, como si fueras un niño pequeño. Jesús te llenará de paz, de alegría y tus preocupaciones y sufrimientos serán menos, porque estás con Él, abandonalo todo en sus brazos.



























miércoles, 21 de mayo de 2008

Dolor, humillación y gloria de las espinas


Dolor añadido, por si fuera poco la flagelación. Pero había que martirizar cada parte de su cuerpo. Después de la flagelación y la corona sólo quedaban sin torturar las manos y los pies. Pero por poco tiempo.



Si sólo le hubieran coronado de espinas, excluyendo los demás tormentos, hubiera sido terrible, dolorosísimo; pero juntaron herida sobre herida, dolor sobre dolor, hasta convertir todo su cuerpo en una herida en carne viva.

Pero las espinas llevaban en su punta cruel un veneno; la humillación, la burla infinita contra el tres veces Santo. “De Dios nadie se ríe” se lee en la Biblia. ¿Qué de Dios nadie se ríe? Todos se burlaron, y de la forma más humillante: Fue un paréntesis que concedió la Misericordia a la maldad de los hombres: Se rieron, se burlaron, le pegaron, le escupieron, le torcieron la boca, le llamaron blasfemo a Dios. Y no cayó ningún rayo. ¿De Dios nadie se ríe?...De Dios se rieron todos en la pasión...

Pero la corona de espinas es gloriosa. Sus espinas terribles significan tanto amor, tanto perdón y tan gran misericordia que son benditas. Líbreme Dios de gloriarme si no es en las espinas de su corona. Los azotes, las espinas, las humillaciones gritan el amor de Dios a cada uno de los hombres. Me amaste y te entregaste a la flagelación por mí. Me amaste y te entregaste a la coronación de espinas por mí.

“¿Luego Tú eres Rey?- Le preguntó Pilato.

Sí. Rey de las espinas, el Rey del amor, de la Misericordia, el Rey de los corazones. Reinará siempre teniendo como escabel de sus pies a todos sus enemigos. Los que alguna vez le retaron, le insultaron, se befaron, caerán mudos de espanto a sus pies.

La forma de convertirse en rey contrasta con la de todos los demás: No fue por la espada, sino por la humillación. Pero su reino no es efímero como los demás. Es eterno y durará por los siglos de los siglos. Más vale que, si hemos guerreado en el bando enemigo, nos pasemos a sus filas como quien le pidió un día: “Acuérdate de mí cuando estés en tu Reino”. De lo contrario ese rey humilde del que todos se rieron, un día nos dirá: “Apartaos de mí para siempre”.

Rey de mártires , de confesores, de vírgenes...de los mejores hombres y mujeres que han existido. Rey de miles de niños y niñas que demostraron ser más valientes que muchos adultos. Rey de innumerables convertidos: transformados de asesinos y ladrones y perversos en santos. Rey de los más difíciles. La mitad de sus mejores súbditos fueron primero grandísimos sinvergüenzas. Se pasaron del otro bando al de Cristo. Tuvieron tiempo para pensarlo, y optaron por Él.

Si pienso en mis pecados a fondo, me turbo, me aniquilo, siento la tentación de la desesperanza. Por eso prefiero pensar en el amor que perdona toda esa deuda y entonces me enardezco y me apasiono de amor por Él. Judas se ahorcó con la soga de la desesperación. Pedro se salvó con las lágrimas del arrepentimiento y del amor triunfador. A todos los reprobados en el amor Jesús les ofrece una segunda vuelta con tres preguntas iguales:”¿Me amas?” Si la respuesta es “Tú sabes que te quiero”, pasan el examen, y son admitidos de nuevo en su ejército. Por eso, aunque uno sea malo, perverso, si se atreve a arrepentirse y a amar otra vez, tiene salvación.

¡Oh bendita corona de dolor, de humillación y de gloria! Líbreme Dios de gloriarme en nada si no es en la corona de espinas, en los azotes, los clavos y la cruz de Jesús, por los cuales he sido salvado del eterno dolor. En la Pasión todo habla de amor, grita el amor. Cada hombre cuenta con ese amor divino durante toda la vida. Todavía el último día uno puede exclamar:”¡OH divino y bendito dolor, sálvame!” Y siempre escuchará la misma respuesta: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”.






Autor P. Mariano de Blas LC




















































































Fuente:http://es.catholic.net/

martes, 20 de mayo de 2008

El primero es el último de todos


Marcos 9, 30-37

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon del monte y atravesaron Galilea; él no quería que se supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará. Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: ¿De qué discutíais por el camino? Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor.Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos. Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino aAquel que me ha enviado.



Reflexión:


A los discípulos de Jesús no les entraba en la cabeza el que su Maestro tuviera que pasar por el túnel del sufrimiento, que para ser el primero se tenga que ser el servidor de todos, que en las nuevas categorías del Reino de Cristo el niño ocupe un lugar primordial. No era fácil para ellos dejar la concepción en la que se habían educado desde su infancia. Pero para ser discípulos de Cristo tenían que cambiar. Debían aceptar que el sufrimiento es camino de redención para Jesucristo, y lo sigue siendo para los cristianos de hoy.


La cultura en la que vivimos y la mentalidad de nuestros contemporáneos está hecha al cambio. Se cambia más fácilmente que antes de trabajo, de computadora, de coche, de casa, de país... Se cambian también los modos de pensar y vivir, los valores de comportamiento, y hasta la misma religión.


El cambio está a la orden del día, y quien no cambia, pronto pasa a formar parte de los retros. Pero, ¡claro!, no todo cambio es bueno para el hombre. Ni todo cambio indica progreso. Hay cambios que son una desgracia, como el tener que dejar el país y la familia para buscar trabajo. El cambio al que la liturgia nos invita es el cambio desde Dios. Es decir, aquel cambio que Dios quiere y espera del hombre para que sea más hombre, para que viva mejor y más plenamente su dignidad humana. El cambio que Dios quiere es el de la injusticia a la justicia, del abuso al servicio de los demás, de la infidelidad a la fidelidad, del odio al amor, de la venganza al perdón, de la cultura de muerte a la cultura de la vida, del pecado a la gracia y a la santidad.



Autor: P . Clemente González
























P/D: Marcos 9, 30-37. Tiempo Ordinario. Para ser discípulos de Cristo tenemos que cambiar, aceptar que el sufrimiento es camino de redención.

lunes, 19 de mayo de 2008

Curación de un endemoniado


Al llegar donde los discípulos, vio a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos. Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle. El les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?» Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espurnarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido». El les responde: «¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!»



Reflexión



En estos tiempos donde la ciencia es la primera en levantar la voz altanera, donde la misma razón quiere solucionarlo todo, tratando de imponerse a Dios; se desata la tormenta que golpea contra nuestra barca. Se podría exclamar como el Evangelio: ¡oh generación sin fe!

Este pasaje del evangelio nos recuerda la siguiente historia. En alta mar se desató una tormenta, el vendaval golpeaba contra la pobre embarcación y las olas la movían con ferocidad. Pero un niño que se encontraba en la proa jugando no parecía enterarse del problema. Un marinero sorprendido por su actitud corre hacia él cuando la tormenta ha pasado y le pregunta: -¿no tenias miedo? “No”-, responde con voz aguda, “ porque mi papá era el timonel”

Es en los momentos difíciles de la vida, en la tormenta, en un dolor grade, como el del evangelio cuando desde la niñez ha sufrido. Cristo sólo pide un poco de fe, basta un poco de fe para obrar el milagro. “Todo es posible para el que tiene fe”. La fe es capaz de mover montañas, las montañas del dolor, es capaz de arrebatar el milagro a Cristo, como la hemorroisa, la fe es el faro que nos muestra el camino. Por eso debemos pedir siempre, “Señor, creo pero suple mi falta de fe”. ¿Cuando venga el hijo del hombre encontrará fe en el mundo? .





















Fuente:http://es.catholic.net/evangeliodehoy/




























P/D:La fe es capaz de mover montañas, las montañas del dolor, es capaz de arrebatar el milagro a Cristo.

¡¡Cumpleaños de verydiro!!

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