martes, 5 de febrero de 2008

No todo vale en el Carnaval


Prohíben una carroza sobre el holocausto

Me parece claro que el carnaval sirve para divertirse, para disfrazarse, para bailar, para bromear, para desinhibirse, para pasarlo bien... También para satirizar de manera divertida nuestra sociedad y los hechos más actuales. Por eso no entiendo muy bien qué se pretendía con esta carroza, de tan mal gusto que he tenido que pensarme 2 veces si ponerla como encabezamiento a esta entrada.


No me imagino la carroza plagada de cadáveres amontonados desfilando por las calles entre confetis y robustos bailarines al ritmo de samba. Lo mismo ha debido parecerle a la justicia brasileña que, tras una denuncia por parte de la comunidad judía, ha decidido prohibir el desfile de tan horrenda carroza.


El crudo realismo de la montaña de cuerpos escuálidos y desnudos es coronada por la figura de Hitler bailando samba, banalizando así uno de los episodios más crueles y trágicos de la historia de la humanidad.


Para mí es sin duda una acertada decisión dejar apartado este triste recordatorio del Holocausto preparado por una de las más famosas escuelas de samba cariocas, la de Viradouro.
La temática de su montaje carnavalesco es "Te da escalofríos", y con ese propósito de estremecer trata casos como matanzas, asesinatos y guerras.


Ellos se defienden hablando de censura y diciendo que las escuelas de samba también sirven para difundir temas importantes. Que pretenden sacudir conciencias. A mí me parece que no es el lugar ni el modo conveniente.


Unos hechos tan espeluznantes no se pueden olvidar, no se olvidan, y creo que no son para recordar enmedio de una fiesta. Como para tomárselo como una broma de los carnavales... A mí de momento se me han quitado las ganas de baile viendo esa imagen.





Historia de la Murga en Buenos Aires

La Murga y Nuestra Historia


El resurgimiento de la murga porteña que comienza a esbozarse alrededor de la década del 90 nos fue planteando la necesidad de construir un espacio propio, que hiciera posible la recuperación de la fiesta popular y vecinal del carnaval en la ciudad de Buenos Aires.


En este marco y luego del intento fallido de la creación de la primera Federación de Murgas y Comparsas de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, empezamos a trabajar para recuperar el arte popular, barrial y callejero de la murga porteña en la cultura y cotidianeidad de Buenos Aires. Finalizaba el año 1996.


Asumiendo el debate y la confraternidad como las premisas para un trabajo conjunto y estableciendo la discusión horizontal en asambleas como método para inventar un futuro y resolver las encrucijadas del presente, fundamos la Agrupación Murgas.


En 1997 logramos un paso histórico al obtener la aprobación de la Ordenanza 52039, a través de la cual se reconoció a la murga porteña como Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.


Esta ordenanza fue un punto central en la reconstrucción de los carnavales, ya que hizo posible la creación de una partida presupuestaria para la organización de los corsos barriales en febrero y el pago a las murgas por sus actuaciones de carnaval.


También determinó la constitución de la Comisión de Carnaval (compuesta por representantes del Ejecutivo, Legislativo y las murgas), para reglamentar la actividad y organizar y diseñar los carnavales.


Tras el objetivo de recuperar los feriados de carnaval, revalorizar el género y crecer en el arte murguero, la Agrupación se fue haciendo fuerte al calor del resurgir carnavalero que se viene dando desde entonces.


Estamos recuperando la memoria y la identidad carnavalera de la ciudad, estamos tomando una herencia, viviéndola y dándole los aportes nuevos y propios que la misma dinámica cultural y popular le imprime al arte callejero.


Queremos volver a tener un carnaval desde Ushuaia a la Quiaca y Buenos Aires vestida de guante y galera.




P/D:El Carnaval nos promete ratos de verdadera felicidad.

Debemos embriagarnos de gozo para olvidad nuestras penas...

Capilla Santa Felicitas


Capilla Santa Felicitas

Ubicada Pinzón 1480 en Barracas, donde se encontraba la quinta donde fue asesinada Felicitas, fue diseñada por Bunge, arquitecto formado en Berlín (pero que fue el primero en obtener ese título en la UBA), que deja entrever esta influencia en su obra; tiene un estilo neogótico alemán y es la única en su estilo que quedó en pie del mundo. Construida con los mejores elementos de su época, en su interior está decorada con mármoles, mampostería policromada, vitrales franceses; posee un reloj inglés de un metro de diámetro y un órgano alemán de 783 tubos. Es la única Iglesia que tiene estatuas de seglares, es decir, figuras terrenales: posee una de mármol de carrara que representa a Felicitas y a su hijo Félix.


A pesar de ser una hermosa iglesia, es la menos elegida para casamientos: la trágica historia aún pisa fuerte. Cuentan que si tocás la estatua, las peores desgracias caerán sobre vos pero si tocás las rejas de la entrada, recuperarás tu amor para siempre. Los vecinos dicen que el fantasma de la viuda aún vaga por allí, y que todos los 30 de enero, se la puede ver en su vestido blanco, llorando desconsolada frente a las rejas y que las noches de tormenta suenan, sin causa lógica, las campanas. Pero hay más: en 1981, la Iglesia fue donada al municipio, y comenzó su restauración por el arquitecto Devincenzi; las alas de los cinco ángeles de mampostería estaban caídos simétricamente y cuando comenzó a tallarlas, también sonaron las campanas.



Fuente:ezenlaweb.com


P/D: "la mujer màs bella de la Rèpublica"una mujer de alma exquisita de fina sensibilidad...

Mujeres con Historia

Felicitas Guerrero de Alzaga

Corría el mes de enero 1872 y Buenos Aires amaneció sacudida por una espantosa noticia: habían asesinado a una de las mujeres más hermosas de la ciudad, Felicitas Guerrero de Alzaga. Qué era lo que había sucedido?
Hacia la década de los ‘70 en el siglo pasado, Buenos Aires era una apacible ciudad con ritmo de "Gran Aldea", si nos guiamos por la descripción que de ella nos hace Lucio V. Mansilla. Era la capital de un país que se estaba formando, y gracias una ley de la época de Mitre el gobierno nacional "alquilaba"el territorio de la ciudad de Buenos Aires para usarlo de sede. Desde 1868 el presidente era Sarmiento, que desarrollaba una firme acción de gobierno. Su lento avance urbano había sufrido los embates de la epidemia de fiebre amarilla que en 1871 azotó la ciudad, obligando a las familias ricas de comerciantes y hacendados, asentadas desde casi el inicio de nuestra historia en el barrio sur, lo que conocemos como San Telmo y Monserrat, a emigrar hacia el norte, más allá de las "Cinco esquinas"(hoy Quintana y Libertad). Esto era toda una aventura si tenemos en cuenta que la ciudad no se extendía al oeste más de la calle de las Dunas (hoy Callao). Al sur, se extendía una zona baja y anegadiza, separada del casco histórico de la ciudad por innumerables arroyos que se desbordaban con las lluvias, copiosas según cuentan los cronistas, y que eran la vía natural de desagüe de la pampa en su camino hacia el Río de la Plata y el Riachuelo. Esta zona era el lugar de las quintas que desde habían rodeado el núcleo urbano, tanto al sur como al norte y al oeste, sirviendo como lugares de abastecimiento para los pobladores ciudadanos, y de esparcimiento en los largos y calurosos veraneos.
Ese sur pantanoso, lleno de pajonales, inundable, que miraba al río y que tenía al Riachuelo como puerto de abrigo, fue el escenario de la tragedia que enlutó a Buenos Aires aquel enero de 1872. Allí, en la intersección de las calles Montes de Oca y Pinzón se ubicaba la quinta de los Alzaga, donde en 1862 se habían radicado Martín de Alzaga, rico comerciante de edad avanzada, y su joven esposa, Felicitas Guerrero (nacida en 1846). La feliz pareja llevó una tranquila vida por un largo tiempo; tuvieron un hijo, Félix, y los tres disfrutaron de la familia que habían formado. Pero la desgracia rondaba a Felicitas. Ni toda su belleza, mencionada por los caballeros de la época, ni toda su fortuna, pudieron protegerla. En 1869, muere Félix muy pequeño; poco después, en 1870, su esposo Martín. Felicitas queda viuda y con una enorme fortuna con tan sólo 26 años. Famosa por su dulzura y buen carácter, como por su inigualable belleza, comienza a ser pretendida por varios enamorados que la cortejan incesantemente. Ella, coqueta, no se decide abiertamente por ninguno, provocando los celos de más de uno de ellos.Pasan los años, y en enero de 1872 Felicitas organiza en su estancia "La postrera"a orillas del río Salado, una gran fiesta con motivo de la inauguración de un puente, fiesta que iba a contar con la presencia del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Emilio Mitre. Atareada con los preparativos, el 29 de enero se dirige a Buenos Aires para realizar algunas compras para la ocasión. Al regresar a su quinta de Barracas por la noche, se encuentra con que uno de sus enamorados, Enrique Ocampo la estaba esperando. Qué era lo que buscaba? Cegado por los celos al enterarse que no era él el elegido por el corazón de Felicitas, fue a exigirle explicaciones. No sabemos cómo se desarrolló la discusión entre los dos jóvenes, pero si sabemos cómo finalizó. El enamorado en un arrebato le disparó por la espalda a la hermosa Felicitas, y al darse cuenta de lo que había hecho, se suicidó muriendo en el acto. La jóven gravemente herida, agonizó durante toda la noche, y en la mañana del día 30 murió en los brazos de sus padres. Ante tamaña desgracia, don Carlos Guerrero y Felicitas Cueto decidieron que la mejor manera de recordar a su hija era donando sus bienes para erigir una suntuosa capilla. Y con esa idea hicieron construir la iglesia de Santa Felicitas en lo que fuera la quinta de su tan amada hija, colocando una placa, en la que aún hoy puede leerse "Capilla de Santa Felicitas. Fundada el 30 de enero de 1879 por Carlos J. Guerrero y Felicitas C. de Guerrero en memoria de su hija Felicitas G. de Alzaga".

leido en
http://www.webmujeractual.com/

P/D: Felicitas era un angel de luz, que un dìa le cortaron su ala izquierda para que dejara de volar libremente.

lunes, 4 de febrero de 2008

la Historia del Carnaval







La celebración del Carnaval tiene su origen probable en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.


Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5,000 años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo traído a América por los navegantes españoles y portugueses que nos colonizaron a partir del siglo XV.


El Carnaval "Cristiano"


La celebración del Carnaval es una de las fiestas más populares. Se celebra en los países que tienen tradición cristiana, precediendo a la cuaresma. Por lo general, en muchos lugares se celebra durante tres días, y se los designa con el nombre de carnestolendas, y son los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza, que es el día en que comienza la cuaresma en el Calendario Cristiano.


Se supone que el término carnaval proviene del latín medieval "carnelevarium", que significaba "quitar la carne" y que se refería a la prohibición religiosa de consumo de carne durante los cuarenta días que dura la cuaresma.


Hay países en que se comienza la celebración del carnaval en distintas fechas, como en algunos lugares de Alemania en que se inicia el 11 del 11 a las 11 horas 11 minutos. O los hay que lo comienzan no bien termina la Epifanía, el 6 de enero. En otros lugares es tradicional comenzar el jueves anterior al Miércoles de Ceniza, y lo denominan Jueves Graso, como sucede en Italia.
En ciertos países en que el Carnaval está muy arraigado como celebración popular, y ya alejada de su significado religioso, alargan los festejos a los fines de semana del mes de febrero y a veces el primer fin de semana de marzo.



El Carnaval en la Edad Media yen los Tiempos de la Colonia


En la Edad media, tan inflexible en los ayunos, abstinencias y cuaresmas, y con persecuciones a quienes no respetaban las normas religiosas, sin embargo, renació el carnaval y se continuó la tradición hasta la actualidad en muchos lugares del mundo. En esta época, se celebraba con juegos, banquetes, bailes y diversiones en general, con mucha comida y mucha bebida, con el objeto de enfrentar la abstinencia con el cuerpo bien fortalecido y preparado.
En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre máscaras. Fue Felipe IV, quien restauró el esplendor de las máscaras.



El Carnaval en los Tiempos Modernos


Hoy en día, hay lugares célebres por sus festejos tradicionales y espectaculares, que atraen al turista y al amante de las costumbres de cada sitio, como lo son el Carnaval de Río, el de Santa Cruz de Tenerife, el de Oruro en Bolivia, el de Corrientes en Argentina y el de República Dominicana, con sus distintas expresiones, desde el Vegano hasta el de Santo Domingo.


Se celebra en los distintos lugares de formas similares, pues siempre se presencian desfiles de carrozas, comparsas formadas por grupos de máscaras o bailarines vestidos con un mismo estilo que caracteriza a cada una de ellas, máscaras representando a distintos personajes reales o alegóricos, así como bailes de disfraces y diversión con cotillón, típico de esta fecha.


En algunos lugares se estila que las máscaras persigan a los paseantes con vejigas que se utilizan para asustan, dar golpes no demasiado fuertes, o hacer reír; en otros lugares es típico el uso de serpentinas, papel picado, espuma molesta, y hasta mojar con agua, en pomos, globos y recipientes.


El antifaz moderno es un vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles.





Leido en: www.carnaval.con.

Y Nosotros Hemos Creído en el Amor


en 1975 por su condición de obispo y encarcelado durante 13 años en las cárceles del Vietcong, nueve de ellos en completo aislamiento, en el año 2000 Juan Pablo II encarga a monseñor Van Thuan impartir los ejercicios espirituales de Cuaresma ante la curia vaticana.
Al comienzo de los mismos, monseñor Van Thuan relata cómo a pesar de las duras condiciones de su prisión, su esperanza inquebrantable en Jesús despierta la admiración e incomprensión de sus compañeros de prisión y guardianes. He aquí el admirable testimonio que dio sobre su seguimiento a Jesús.
El amor auténtico no razona, no mide, no levanta barreras, no calcula, no recuerda las ofensas y no pone condiciones.
Jesús actúa siempre por amor. Del hogar de la Trinidad él nos ha traído un amor grande, infinito, divino, un amor que llega -como dicen los Padres- a la locura y pone en crisis nuestras medidas humanas.
Cuando medito sobre este amor mi corazón se llena de felicidad y de paz. Espero que al final de mi vida el Señor me reciba como al más pequeño de los trabajadores de su viña, y yo cantaré su misericordia por toda la eternidad, perennemente admirado de las maravillas que él reserva a sus elegidos.
Me alegraré de ver a Jesús con sus «defectos», que son, gracias a Dios, incorregibles.
Los santos son expertos en este amor sin límites. A menudo en mi vida he pedido a sor Faustina Kowalska que me haga comprender la misericordia de Dios. Y cuando visité Paray-le-Monial, me impresionaron las palabras que Jesús dijo a santa Margarita María Alacoque: «Si crees, verás el poder de mi corazón».
Contemplemos juntos el misterio de este amor misericordioso.

Monseñor Francois-Xavier Nguyen van Thuan

¡¡Cumpleaños de verydiro!!

¡¡AMIGO TILDA PLAY Y ESCUCHA MÚSICA DEL ALMA!!


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¡¡Una luz contra el cáncer... no dejemos que se apague.!!

Vela contra el cancer